Opiniones

¡ DE NIÑO DESARMABA LOS JUGUETES !

Franklin Almeyda Rancier

En una conversación entre amigos, uno de ellos hizo referencia a los tiempos de nuestra infancia cuando los juguetes que nos regalaban, por curiosidad para ver su funcionamiento, los desarmábamos, provocando su destrucción.

Esto a propósito de lo que declaró el PRM y que algunos medios titularon, el pasado viernes: «PRM propone desarmen equipos de conteo de votos» (Listín).

El niño que desarma un juguete lo hace para conocer cómo funciona, pero aquellos otros «niñitos mimados» del sector (que más se parece al PRM) son aquellos dueños del guante, el bate y la pelota y que se los llevan si no los dejan jugar por no saberlo hacer.

Eso quiere el PRM con este torneo electoral, «desarmar los equipos» y llevárselos de paro para que el juego electoral no se pueda celebrar.

Definitivamente, se sienten derrotados y buscan justificar su fracaso, para luego desconocer sus resultados, y pretender crear un ambiente de ingobernabilidad.

No tomaron en consideración que el PLD es una organización con sentido de cuerpo y en su diversidad interna se cohabita. Sacarlo del poder es una quimera, aún recreando esa diversidad para buscar su división. Ni siquiera en los momentos más crítico pasados, pudieron lograr ese rompimiento.

Ahora tendrán una situación más difícil, no sólo porque serán derrotados, sino porque el PLD sale más fortalecidos y ellos, en un mal manejo de sus propios conflictos, están llamados a canibalizarse.

El desafío del PLD no es perder el poder. Su reto es recuperarse y entrar en el mundo de la organización política digital, para modernizarse. Está previsto iniciar ese proceso aplicando las resoluciones del Congreso partidario para los próximos cuatro años.

Por el momento se tiene la tarea de llegarles a 6.6 millones de electores; porque de eso es que se trata, los partidos asegurar que de esos que muestran simpatía e intención de votar por nuestros candidatos motivarlos y ofrecerles el apoyo necesario en información y transporte. A estos fines, aquí o en cualquier país, los organismos electorales, en nuestro caso la JCE, entrega a los partidos el padrón electoral. La tarea de los partidos es ayudar a asegurar la votación de sus seguidores, además de presentar sus candidatos y motivarlos para lograr sufragio a su favor.

En esos 6.6 millones de electores hay 3 millones 410 mil mujeres y 3 millones 295 mil hombres; votarán en 16 mil colegios electorales, en 4 mil 500 recintos; lo harán por el Presidente, Vicepresidenta, 32 senadores, 178 diputados, 5 diputados nacionales, 7 de ultramar, 20 del Parlacen; 158 alcaldes, mil 164 regidores, 234 Directores de Distritos Municipales y 730 vocales.

El proceso de escoger los candidatos propuestos ha sido difícil y traumático para los partidos, incluyendo al PLD. En cambio, la JCE ha demostrado eficiencia y capacidad técnica. Pretender hacer retroceder a los organismos electorales por la incapacidad de los partidos, sería afectar al Estado y la sociedad dominicana.

Lo que debemos hacer en los partidos políticos es desarmarlos, no para saber cómo funcionan (eso lo sabemos), sino para adecuarlos a un estilo de organización política digital, para adecuarlos a estos tiempos. Aquellos que quieran obligar a suspender el juego y llevarse el guante, la pelota y el bate, se queden como el periquito en la estaca. Este juego continúa.

El autor es miembro del CP del PLD, ex Ministro de Interior y ex Rector de la UASD.

2016-05-02 03:06:27