Opiniones

A Pleno Sol Reforma Fiscal

Por Manuel Hernández Villeta

Una reforma fiscal, puede ser un detonante social. En estos momentos no es conveniente revisar impuestos. Es casi seguro que una actualización impositiva significará aumentos en los comestibles, las medicinas y los servicios.

El sector empresarial está de acuerdo y cree necesaria una reforma fiscal, también organismos internacionales y algunos funcionarios del gobierno. En este momento meter una reforma fiscal es echar gasolina a una tea social que está sin llamas.

Para el sector empresarial la reforma fiscal puede ser una tabla de salvación, cuando viene una avalancha de productos extranjeros libres de impuestos, con mejores precios que los locales y una probada calidad superior.

Entonces la prédica de la importancia de una reforma fiscal busca beneficios sectoriales, que se van a manifestar de inmediato en que los comestibles aumentarán de precios, seguirá la medicina y después los servicios.

Hay una carga de apuesta a la tranquilidad social que va desde los subsidios, que no se pueden eliminar de golpe, hasta mantener, por no decir rebajar, impuestos a la comida diaria.

El sector empresarial debe ser cuidadoso en sus propuestas. Estamos en la hora de mayor aumento de la economía dominicana en los últimos años, pero de forma vertical, sólo para un sector, sin tomar en cuenta a las grandes mayorías.

Los principales inversionistas nacionales y extranjeros están contentos con sus niveles de producción o de ganancias, pero se olvidan que la riqueza debe tener un amplio contenido de equidad social. Estamos de acuerdo con el Banco Central cuando presenta cuadros super-optimistas sobre la economía dominicana. Cierto, pero los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres.

El presidente Danilo Medina siempre actúa con ecuanimidad, y tiene que esperar su momento para hacer cualquier movilidad de los impuestos y siempre tomando en cuenta que no se perjudique a los más necesitados. Muchos de los problemas de reducción de popularidad de presidentes latinoamericanos han venido por la forma de tratar los impuestos y los precios y suministro de los alimentos, servicios y medicinas.

No es el momento de una reforma fiscal. La situación económica de las masas pobres y de la desbancada clase media no lo permite. Echémosles un jarro de agua a la tea de las discordias sociales.

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2016-06-02 02:54:35