Opiniones

A Pleno Sol Soluciones democráticas

Por Manuel Hernández Villeta

La costumbres políticas norteamericana y europea juegan con fijar la tregua de los primeros los primeros cien días. Es el tiempo que se da a un gobernante para que pueda comenzar a ejecutar su programa de gobierno. La tregua se termina a los cien días, y se pasa balance de cómo se trilló el camino.

En la República Dominicana hay poco historial de que se de la tregua de los cien días. Es más, se ha dado la circunstancia de que en muchos procesos electorales no se reconoce el triunfo ni se acepta la derrota. Ese es uno de los problemas de estas tierras donde nadie quiere perder.

Existe a nivel local otra costumbre política, y es que el alcalde que gana unas elecciones debe tener el control de la sala capitular, aunque su partido sea minoritario. Si el partido es mayoritario puede controlar la sala capitular con sus votos, entonces no hay porque aplicar ninguna regla.

Puede ser que esta norma política viole principios democráticos, donde la mayoría no puede ser la ganadora, pero se ha convertido en una medida que ha evitado actos de violencia y taponamiento de la labor municipal.

La oposición ahora tiene que tomar una decisión final sobre si quiere que el alcalde, donde es minoría, tenga una sala capitular a su favor, o sencillamente se debe imponer la mayoría. A pesar de sus distorsiones, lo más conveniente es el consenso.

Por consiguiente favorecemos que el primer año la sala capitular tenga a un seguidor del alcalde, que desde luego se encuentra en minoría. O sea que en los primeros doce meses, en los gobiernos municipales la sala capitular y el alcalde sean miembros del mismo partido.

Del segundo año en adelante, la sala capitular deberá ser elegida de acuerdo con el voto mayoritario y esta regla ya no tendría razón de ser. La democracia a veces tiene que seguir la costumbre para poder evitar actos de violencia e inconvenientes sociales. Además, con este tipo de acción todos se favorecen por iguales.

En cuanto a la tregua, a pesar de que el presidente Danilo Medina entrará a su segundo período, comienza cuatro años nuevos en el poder, donde deberá remozarse y estrenar nuevos funcionarios. Sería bueno que se le dé una tregua de cien días, para ver como hace la renovación del gobierno.

Se daría un respiro al pueblo de la prédica política constante, la oposición podría fijar nuevas estrategias, y se verá hacia donde se dirige el nuevo gobierno de Danilo Medina. Nuestra propuesta es: tregua de cien días, y que en el primer año sean de un mismo partido el alcalde y el presidente de la sala capitular.

2016-08-09 01:12:10