FRANKLIN ALMEYDA RANCIER
Los que se impacientan y mezclan los tiempos, pueden conducir a un fracaso. Esto a propósito de impaciencias demostradas en la actividad partidaria. Un buen dirigente debe medir los tiempos y oportunidades. Salir con una candidatura cuando es tiempo de fortalecer el Partido, base necesaria para sustentar una candidatura, es ser inoportuno.
Ahora que apenas iniciamos el cuarto mandato consecutivo de gobiernos del PLD, se hace necesario dedicarle tiempo a su consolidación y modernización.
Se oyen voces impacientes que reclaman empezar a trabajar por la candidatura principal, porque algunos se pueden comprometer con otros proyectos. Bueno, no por eso ese otro proyecto tendrá mayores posibilidades; puede que se forme una mayor imagen de inoportuno.
La Biblia es fuente de sabiduría, a veces los muy religiosos se extrañan cuando un libre pensador la invoca. No deben extrañarse porque la historia humana se recogió en ella. En el Viejo Testamento hay más que una oportuna recomendación de cómo debemos hacer las cosas.
Se trata del Eclesiastés, sobre el tiempo: Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar; tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de bailar; tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar; tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar; tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar; tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
Definir el tiempo no es nada difícil; es la capacidad de decidir y hacer oportunamente. Los anglosajones lo definen con una palabra: Timing.
Quizás por eso, entre otras, el Presidente Medina en sus palabras en el Consejo de Gobierno ampliado de este viernes pasado, 16 de septiembre, dijo que es momento de gobernar el periodo que se inicia para aplicar las líneas programáticas generales del gobierno, «no de agendas personales ni para proyectos paralelos».
Justamente lo mismo se viene haciendo en el seno del PLD, desde el entorno del Presidente del Partido y del Comité Político, dedicar este tiempo a su consolidación y modernización.
El PLD se fundó para hacer gobernando lo que está haciendo; sólo que lo puede hacer mejor y prepararse para los desafíos. Desde el gobierno la cabeza responsable es el Presidente Medina; en el Partido el Presidente Fernández. Por suerte tenemos «dos gallos», solo que en gallineros diferentes. Tenerlos a los dos, situados así, es una oportunidad que se debe aprovechar.
Ni a uno ni al otro se le puede ni debe pedir que, en este momento, hagan cosas fuera de este tiempo. Si logramos esa doble y paralela actuación, tendremos como resultados haber hecho buen gobierno y a un Partido con capacidad de seguir gobernando.
Es la organización política actualmente más exitosa en América Latina, en gobierno o fuera de él. Por eso se admira más de lo imaginado.
Conversando con el Presidente Fernández de estas cosas, afirmó: Para seguir siéndolo debemos convenir de que es tiempo del PLD, dediquémoselo.
El autor es miembro del CP del PLD, ex Ministro de Interior y ex Rector de la UASD.
2016-09-19 01:24:15