Por Manuel Hernández Villeta
El sistema de disposición de los desperdicios colapsó en el país. No hay forma de que las ciudades se mantengan limpias. Los Ayuntamientos son incapaces de cumplir con una de sus tareas fundamentales. Ahora hay pleitos por el área donde se deberán verter los desechos sólidos.
El gobierno anuncia que llevará un plan de recogida de los desperdicios y limpieza de las ciudades. Muy bien, ya era hora de que alguien se ocupara de eliminar la basura que adorna nuestras calles. Lo malo es que se le quita una atribución y obligación de los ayuntamientos.
De seguir este camino de irresponsabilidad municipal, los ayuntamientos únicamente tendrán por trabajo pagar a los empleados que están sentados «matando» el día. Que el gobierno central se ocupe de la recogida de basura por tiempo provisional, hasta que se les insufle la mística de responsabilidad a los cabildos.
Hay que prestar atención a los pleitos entre diferentes municipios por el tema de los depósitos de la basura. En Duquesa hay serios problemas contractuales, y el cobro de cuotas a las alcaldías trae choques donde debería haber colaboración.
Ante esta situación se quiere improvisar un vertedero en Haina, y eso me parece una barbaridad. Nadie quiere tener cerca de su área de residencia un basurero. No solo por la estética, sino por los microbios, las humaredas y el desorden que se origina en una zona dedicada a recibir cientos de toneladas de desperdicios.
Haina debe ser preservado como un municipio limpio y saneado. Además, muchos ríos y arroyos podrían estar en la zona de influencia de donde se instale el vertedero. Ya los moradores de Villa Mella enfrentan serios inconvenientes con Duquesa, donde se vierten los desechos de todos los municipios del Gran Santo Domingo.
Depositar la basura a cielo abierto es un retraso. Hay que buscar salidas técnicas. La basura se recicla, y de esa forma se garantiza su utilidad en productos finales. Hay que buscar asesoramiento técnico internacional para sacar el mejor provecho a la basura, y no seguir teniéndola como un dolor de cabeza.
Los ayuntamientos tienen que darse golpes en el pecho, por los sinsabores que hacen pasar a los munícipes con una fallida recolección de la basura y una irresponsabilidad que pone a los ciudadanos al borde de enfermedades, mientras si no hay correcciones, seremos sepultados por los basurales. ¡Ay!, se me acabó la tinta.
2017-06-29 00:38:29