Opiniones

EL TIRO RAPIDO

EL TIRO RAPIDO

de

Mario Rivadulla

En dìas recientes, el Presidente Leonel Fernández se quejò de que se estaba formando un “alboroto” indebido en torno al proyecto de Reforma, Reajuste o Rectificación Fiscal, segùn la óptica con que se analice, aùn cuando todavìa no se habìa completado el borrador que le serìa  sometido para su evaluación y posterior anuncio al paìs.

Su queja pudiera entenderse como  vàlida.  Lo sensato y razonable en este caso, serìa disponer primero del texto definitivo de la propuesta para entonces proceder a criticarla en vez  especular sobre su contenido, antes de haberlo dado a conocer.

  

Pero la queja presidencial en todo caso, le corresponde màs que a nadie a su propio  entorno.  Quienes dan lugar a la situaciòn que señala, son precisamente funcionarios oficiales que, dìa a dìa, divulgan sus opiniones en torno a las medidas fiscales que serìan adoptadas para dar satisfacción a las alegadas exigencias del Fondo Monetario Internacional y tratar de cuadrar las,  ahora mismo,  muy desniveladas cuentas del gobierno.

El primer error, como bien apuntò en su momento ese agudo analista que es Orlando Gil, en su leìda columna del Listìn Diario, fue anunciar en Washington el envìo del proyecto al Congreso antes de finalizar el año,  durante la visita del Presidente Fernández a su homòlogo George Bush, en la Casa Blanca.  

La noticia cayò como un jarro de agua helada a pocas semanas del conveniente respiro que para la ciudadanìa y el gobierno, ambos en situaciòn de extremo agobio,  representan los tradicionales festejos navideños.  Pero además, le quitò gran parte del impacto a la visita y a los resultados de la entrevista entre ambos mandatarios.

A partir de tan inoportuno avance, se ha registrado una sucesión de noticias a cada cual màs preocupante.  Veamos:

Ampliación de la base del ITBIS a unos 300 ò màs productos procesados, de cuyo listado solo se salvarìan los primarios del agro que forman parte de la canasta familiar, pero que sin embargo quedarìan de todos modos afectados por la aplicación del ITBIS a los fertilizantes y agroquímicos usados en su cultivo.

Mantenimiento del aumento del impuesto sobre la renta que se habìa acordado en la previa reforma, serìan gradualmente desmontado tanto para las personas físicas como para las empresas hasta retornar al nivel original establecido en el Código Tributario vigente.

Probable nuevo aumento del impuesto suntuario sobre la propiedad inmobiliaria.

Focalización del subsidio al gas licuado en amas de casa de escasos recursos, con el consiguiente alza para la clase media, y un eventual y ya advertido aumento en los pasajes del transporte.

Reducción en 250 millones de dólares del subsidio al sector eléctrico, precisamente en momentos en que se admite que las distribuidoras no han podido hacer progresos en combatir el fraude y se adelanta que, aùn con la renegociaciòn de los contratos con las generadoras, la mejorìa en el costo de la generación serìa mínima, todo lo cual pronostica facturas màs abultadas en el 2007… para los que pagan.

Presiones del FMI para gravar los intereses de los ahorros depositados en la banca comercial, en momentos en que la tasa de èstos ha descendido considerablemente y tiende a igualarse casi con la ascendente que pagan los bancos norteamericanos, lo que de concretizarse pudiera provocar una estampida masiva hacia el mercado de divisas y la consiguiente fuga de capitales.

Aplicación del advalorem a las bebidas alcohólicas, incrementando aùn màs sus ya exagerados montos.

En fin, todo un conjunto de informaciones inquietantes que parten precisamente del sector oficial, donde luce a veces que existe un exceso de protagonismo y  falta de coherencia en el mensaje a la población. Una situaciòn que no contribuyò a mejorar el encuentro en el Palacio con el jefe de la misiòn del FMI, Andy Wolf.  No es de extrañar por tanto, el “alboroto” de que, no sin razón, se queja mandatario.

La cruda realidad es èsta: la inmensa mayorìa de la ciudadanìa expectante, a la espera de nuevos impuestos y el sector empresarial por su parte, visiblemente conmocionado ante la realidad de asumir nuevos costos que recortaràn aùn màs sus posibilidades de competir en el marco del Tratado de Libre Comercio que ya nos està tocando  a las puertas.

De ahì, nuestra insistencia de que el Presidente Fernández pondere cuidadosamente el proyecto que se le presente, que de seguro recogerà en gran medida los requerimientos y sugerencias del Fondo Monetario Internacional, evaluando su costo político, econòmico y social antes de anunciarlo al paìs.

Hágalo asì. Y luego diríjase a la naciòn exponiendo la situaciòn con toda crudeza y  poniendo por delante y como aval solidario, el firme compromiso de austerizar el gobierno eliminando todo gasto superfluo o suntuario y retomando el plan de ahorro nacional que nunca debió haber sido descontinuado para que la demanda de cualquier nuevo sacrificio a un pueblo que està pagando cuentas que no le corresponden, tenga al menos la fuerza moral de predicar con el ejemplo.

2006-11-09 12:10:27