Miguel Vargas y los Gastos Sociales del Estado
Una de las razones por la que los sectores más pobres del país han empeorado sus condiciones de vida es porque las inversiones que el Estado debe hacer para mejorar la situación de los mismos han ido a formar parte de la corrupción que ha estado permeando al Estado y a la sociedad dominicana durante los últimos 40 años; situación que se ha visto empeorada por la voracidad en detrimento de los fondos públicos que se exhibe en el presente.
Muchos sectores pobres de los principales centros urbanos del país se han convertido en lugares, donde no es posible habitar con un mínimo de seguridad familiar y de decencia, porque la llamada deuda social acumulada del Estado, no ha permitido que esos sectores tengan la ayuda del Estado para hacer frente a la insalubridad, la violencia y el hambre que allí reina.
La situación de los barrios pobres es más triste cuando observamos que todas las inversiones públicas que han podido ser llevadas a cabo, para beneficiar y ayudar a esos sectores, en la actualidad son exhibidas por funcionarios públicos, que no ocultan sus riquezas y sus fortunas formidables, provenientes de apropiaciones ilícitas cuyo origen es el Estado. Por eso se necesita de otra mentalidad en el Estado que ponga freno a la presente situación, llevando inversiones a esos sectores pobres para cambiar su situación de hambre y falta de esperanza.
El país necesita un gobernante que tenga conciencia y sensibilidad social para que los gastos sociales que debe hacer el Estado en el área de salud, educación, viviendas y alimentación estén orientados a favorecer a los sectores mas indigentes y pobres, porque de nada sirve que un país alcance algún grado de crecimiento si el mismo va a los bolsillos de los funcionarios, a través de la corrupción, como ocurre en el presente.
Es irritante escuchar a un gobernante hablar del crecimiento de la economía, del progreso y de la modernidad de su país cuando la mayoría de las familias de ese país sabe que su principal preocupación es que no tiene que comer para sus hijos.
Los gobernantes que las naciones desean son aquellos que se ocupan del desarrollo de su país y de sus gentes. El desarrollo es igual a justicia social, y para hablar de crecimiento y desarrollo de un país y sus gentes debe haber una distribución de las riquezas generadas por el Estado a favor de todos los sectores que conforman la sociedad y no de una minoría gobernante como ocurre con esta administración.
El gran dilema del gasto social del Estado, en nuestro país, es que cada año ha sido menos la cantidad de recursos económicos que reciben los sectores sociales mas pobres, porque aunque se dice con palabras que se desea combatir la pobreza con los hechos se hace lo contrario de lo que se dice, es decir no hay interés en combatir el analfabetismo, el hambre, la desnutrición y la violencia que hoy arropa a la mayoría del país.
El Ing. Miguel Vargas ha hecho una propuesta al país en el sentido de que todas las provincias del país recibirán las ayudas necesarias para la construcción de obras de infraestructuras y las inversiones en salud, escuelas y desarrollo de la agricultura para la producción de alimentos. El país necesita un presidente que tenga una concepción de que el Estado debe servir a las mayorías y que como gobernante su misión debe consistir en abandonar la demagogia tradicional y asumir con seriedad y responsabilidad los compromisos contraídos con todos los sectores nacionales, pero sobre todo debe dar mayor importancia a los compromisos contraídos con la gente de los sectores pobres y de clases medias, ya que esa es la única garantía que tiene la nación para ir recobrando la credibilidad perdida por la clase política tradicional.
Al hablar de los gastos sociales del Estado el país escuchó el discurso del actual incumbente del Poder Ejecutivo. Escuchó a un gobernante prometer todo lo habido y por haber. Sin embargo, ese mismo país sabe que ese discurso es una burla a su inteligencia porque se han hecho promesas que ni siquiera en cuatro periodos de gobiernos son realizables. Por eso, la población percibe la falta de respeto con que es tratada por el actual gobernante. Parecería que los aires del poder o la desesperación de perderlo han llevado al actual gobernante a sentirse con el derecho de poder jugar con la inteligencia del pueblo dominicano.
El Ing. Miguel Vargas esta consciente que todo gobernante que aspire a permanecer en el aprecio del pueblo y de su consciencia colectiva debe fortalecer las inversiones en los gastos sociales del Estado a favor de los sectores medios y pobres de la sociedad. El sabe, además, que el pueblo ya tomó la decisión de sacar del poder al actual grupo que nos desgobierna. Por eso, está consciente de que su método de trabajo será la antitesis de este grupo cuya principal función es y ha sido mentir, engañar, manipular y no cumplirle al país.
Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor. Es, además, Director Nacional de Comunicaciones y Estrategias del Movimiento en Línea con Miguel, que preside el Dr. Francisco Fernández.
2008-01-29 18:06:44