El Líder Político y las Elecciones
El líder político debe estar consciente de que todos los que participan en la actividad política lo hacen porque aspiran a participar en el poder o influir en la distribución de éste entre los diferentes grupos humanos que conforman la sociedad.
Dentro de los diferentes grupos humanos que apoyan al líder éste debe distinguir entre los que son sus aliados permanentes y quienes son aliados condicionados, o coyunturales, los primeros deben ser retribuidos, sea en el partido o sea en el gobierno, ya que la política es una actividad de personas interesadas, por la naturaleza misma de sus tareas. En la actualidad en los partidos políticos se pone en práctica la división social del trabajo, en donde los profesionales y técnicos hacen sus aportes a las organizaciones políticas de acuerdo a su especialidad y de acuerdo a su capacidad. Las instituciones políticas en la actualidad deben ser vista como empresas de carácter colectivo, donde sus miembros más destacados deben ser vistos como los principales miembros y accionistas, que se diferencian de una empresa meramente comercial en que en la actividad política el servicio a la gente debe ser lo principal y lo económico debe ser lo secundario En la actividad política el individuo no debe tener un interés económico tan marcado y tan determinante como en las empresas comerciales y de servicios.. En las empresas comerciales, en cambio, el fin último y primero es la obtención de beneficios económicos, sobre todas las cosas.
El líder no debe perder de vista que hay personas que viven de la política, estos son la mayoría de los que participan de la actividad de los partidos y otros que viven para la política, estos son los que tienen recursos económicos y pueden participar en la actividad política sin buscar beneficios inmediatos, estos son la minoría en cualquier sociedad.
En cuanto a los aliados condicionados que siguen a un líder estos viven de la política y el líder no debe prescindir de ellos porque al constituir una mayoría, tanto en el partido como en el seno de la sociedad, el líder que renunciara a su apoyo no tiene posibilidad de acceder al poder del Estado.
Quien participa de la actividad política aspira al disfrute del poder para gozar del sentimiento de prestigio que éste da a quien lo detenta, por eso el líder político debe tener presente que los intereses en torno a la distribución del poder o para su conservación están ligados, de manera directa, a la mayoría poblacional que sólo apoya al líder si se da ese condicionamiento a que aspira esa mayoría de la gente.
El líder debe tener presente el sentido de la importancia que reviste conocer a quienes viven de la política. En el caso del grupo que disfruta del poder hace de la actividad política algo interno y gozan con la posesión de éste, ya que el poder alimenta su equilibrio interno y su autoestima, porque saben que a través del mismo pueden darle sentido económico a su vida, y en esa misma medida pueden servir, si esa es su intención, a su causa política, mediante el servicio a la gente.
El líder debe tener pleno consciencia de que quienes viven de la política como profesión, o sea aquellos que aspiran a hacer de ésta una fuente permanente de ingresos son la parte cuantitativamente más importante de la sociedad, ya que tanto como votantes para elegir gobiernos o como generadores de riquezas determinan la permanencia o no del líder frente al Estado. Los grupos y sectores que viven de y para la política tienen incidencia tanto en el sector público como en el privado. Todo líder que pierde de vista esta realidad va disminuyendo su posibilidad de avanzar hacia el poder del Estado.
Todo líder político que preside un partido, donde el sistema electoral promueve elecciones periódicas de sus gobernantes, debe siempre visualizar que la actividad política es una tarea de un grupo de personas interesadas en la participación del poder político, ya que buscan una retribución del líder, una vez éste llegue al gobierno.
El líder político debe estar plenamente consciente de que la imagen que él debe proyectar es la de servicio a toda la sociedad una vez se alcance el gobierno, pero sin perder de vista la realidad del poder en el sentido de que éste está en manos de quienes trabajan dentro de la organización, de forma continua o de quienes depende el partido para su existencia y funcionamiento en el aspecto económico. En este orden, los seguidores, los dirigentes y los empresarios que apoyan a una organización política esperan que la victoria del líder se traduzca en retribución personal, la mayoría de las veces esa retribución se expresa en cargos públicos y otras ventajas.
Los seguidores de un líder político casi siempre buscan que el efecto demagógico, es decir los discursos y las promesas de campañas, mediante la presencia y personalidad del líder, en el escenario político electoral, vaya ganando espacio y ampliando las posibilidades de sus seguidores, como forma de encontrar para ellos mismos, la esperada retribución una vez se llegue al gobierno.
Los dirigentes de los partidos políticos, a través de la historia, se han sometido con relativa facilidad a un líder que actué con fuertes rasgos demagógicos, sobre todo en los países pobres.
Sus interese materiales e ideales están íntimamente ligados al éxito del poder del partido, que los dirigentes esperan que se logre a través del líder partidario.
En el caso de los países pobres de Latinoamérica los rasgos demagógicos de cualquier dirigente político son un caldo de cultivo para que ese liderazgo temporal, que se ostenta, vaya poco a poco, disminuyendo su incidencia social y política en el aprecio de la gente, porque estos países, producto de sus luchas históricas han ido desarrollando una conciencia política que le permite diferenciar al líder autentico del demagogo profesional y consuetudinario. Eso explica, porqué muchos países latinoamericanos han ido dando un giro que rechaza los partidos tradicionales en el poder y por el contrario ha venido aupando gobiernos y lideres de tendencias socialistas, como ha venido ocurriendo en Venezuela, Ecuador, Uruguay, entre otros.
Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor. Estos temas se publican de su libro “Lideres y Liderazgos”
2008-02-02 01:27:01