Opiniones

El Líder Político y sus Cualidades

El Líder Político y sus Cualidades

Charles de Gaulle, que fue presidente de Francia, entendía que el líder debía tener carácter y fortaleza moral. En este aspecto definía el carácter del líder como el ferviente deseo y la fuerza interior de ejercer sus deseos y su voluntad. De Gaulle creía que las acciones del líder sobre sus conciudadanos se justificaban sólo cuando el líder llevaba aliento a su país. Estos conceptos los resumía de la manera siguiente: “El que un hombre se coloque por encima de su prójimo sólo se justifica si puede aportar a la tarea común el aliento y la certidumbre que derivan del carácter”*

Con relación al carácter del líder Richard Nixon, en su libro “Lideres” citando a Charles de Gaulle, continúa diciéndonos: El hombre de carácter no trata de agradar por encima de todo a sus superiores, sino que busca ser fiel así mismo, su personalidad abrasiva y la audacia de sus acciones lo hacen impopular entre sus superiores, que no se dan cuenta que necesitan de hombres de fuerte voluntad a sus ordenes”*.            

Según Charles de Gaulle los grandes lideres han de tener tres cualidades  sobresalientes como son  misterio, carácter  y grandeza, por eso nos dice que todo líder autentico debe tener en sus planes y conducta algo que los demás no puedan penetrar, por completo, de esa manera consigue que los demás se inquieten y busquen explicaciones del porqué de la conducta del líder y eso hace que surjan las intrigas y los comentarios entre los demás.                                                                                                 

De acuerdo con De Gaulle la palabra líder implica  actuar como guía de  otros. También el líder debe ver mas allá del presente por que este tiene que trazar la ruta que se ha de recorrer como organización en el futuro y debe establecer  además cuáles son los mejores caminos para que la organización pueda avanzar  en el terreno social y político para poder crecer.                                                      

El autor citado aconsejaba a los lideres mundiales de su época a sólo escucharse a si mismo y veía  como condiciones necesarias que todo líder tuviera confianza en si mismo y auto control de sus actos. Aconsejaba que ningún líder debe perder el auto control. Entendía que por encima de todo el líder debe ser independiente,  tanto en sus ideales como en sus acciones.



Decía que nada realzaba más la autoridad que el silencio. Para este líder francés el silencio es una virtud suprema de los más fuertes y entendía que el silencio de un líder sólo surte efectos positivos cuando detrás de él se oculta una persona con fuerza de mente y determinación.                        

Según este autor el  líder de carácter  necesita también grandeza para ser eficiente.



Puntualizaba que la actitud que debe adornar al líder debe apuntar alto y mostrar que posee visión y que actúa a gran escala para establecer su autoridad sobre el común de las personas que llevan una vida común sin penetrar en las profundas aguas de la convivencia humana.

Nicolás Maquiavelo en su libro “Los Discursos Sobre Tito Livio”, en la pagina 385, al referirse a que los lideres de voluntad firme nos dice que estos siempre son y han sido los mismos en toda situación en que le coloque el destino, y si este cambia, y unas veces los exalta y en otras los hunde, ellos no varían, sino que siempre mantienen un animo firme, y muy acorde con su modo de vida, que cualquiera puede percibir fácilmente que la fortuna ( favorable o desfavorable) no tiene poder sobre ellos.

   

El líder político que desea acentuar su personalidad debe asociar su carácter, su voluntad y  su determinación con el poder condicionado, porque ello le facilita acentuar su liderazgo, sobre todo en estos tiempos modernos, en donde el grupo y el liderazgo colectivo tiene una tendencia a ser determinante en todas las organizaciones que manejan recursos humanos y económicos.

La personalidad del líder debe obtener el seguimiento y la sumisión del grupo por medio de la persuasión, ya que de esa manera va cultivando la creencia de la gente en su liderazgo y en sus decisiones de Estado. En cuanto a la personalidad que debe caracterizar al líder político, y que le permite acceder al poder condicionado, para influir en los valores y creencias de la gente, ha jugado un papel decisivo la convicción y el convencimiento de las personas en que efectivamente ese liderazgo esta revestido de una guía sobre natural, no accesible a la gente común. Ahí es donde el poder condicionado pasa a jugar un rol muy importante, en la medida en que el líder lo puede utilizar para reproducir un efecto multiplicador en la mente de la gente, ya que es el poder condicionado  el que permite reproducir ideología y valores que inciden y controlan el pensamiento de los individuos.                                                                                    

Cuando un líder logra transmitir una comunicación efectiva, en donde las personas aceptan que él está revestido y amparado en esa fuerza invisible, pero real, ese tipo de liderazgo tiende a prolongarse, en la creencia y estimación de la gente. Esa creencia de la gente de que el líder  tiene una personalidad amparada en fuerzas sobrenaturales tiene mayor peso que la apariencia de gran intelectual que pueda exhibir un liderazgo.                                                         

Todo liderazgo político puede lograr la sumisión de sus seguidores a sus fines y objetivos, ajustando su pensamiento y expresiones a lo que son las creencias y aspiraciones de las gentes. La función del líder es acentuar las creencias de los individuos en su liderazgo y en sus actuaciones, para de esa manera cosechar los aplausos y acentuar su influencia de poder en el seno de la sociedad. El líder político debe dar seguimiento permanente a la tendencia en las aspiraciones de la gente, porque ello le permite identificar la voluntad de la mayoría, y de esa forma puede adaptarla a sus propios fines y objetivos políticos.

En cuanto a la población el líder deber cuidarse de que no se le vea como a un típico demagogo que identifica problemas y aspiraciones sólo con el objetivo de asumir poses  y discursos demagógicos a favor de la gente  por los medios de comunicación. El verdadero líder debe identificar problemas y aspiraciones de la gente  con el fin de ofrecer soluciones a buena parte de ellos. El líder que tiene la capacidad  de solucionar problemas es la diferencia con el demagogo típico que sólo asume poses para vender imagen y halagar a la gente, ese tipo de liderazgo no ve la política como una relación de poder, ya que el mismo proyecta una personalidad que no se siente asociada con las fuentes del poder. Ese tipo de liderazgo da una apariencia que no se corresponde con la realidad  y ese comportamiento lo conduce a la desaparición de ese liderazgo más temprano que tarde.

El verdadero líder es el que tiene  características  y cualidades personales que le permiten reconocer la voluntad de su organización y de la población y se identifica con ella, como forma de guiar esa voluntad  a objetivos e intereses que son comunes al grupo. El poder de convencimiento de un líder comienza cuando éste convence a sus  seguidores de que acepten las soluciones que él propone para  solucionar  sus problemas. Cuando un grupo acepta el camino y objetivos  que el líder ha trazado para lograr sus aspiraciones, defender interese comunes  o para defender las reivindicaciones generales de la sociedad, se dice, entonces que ese liderazgo es consistente y se afianza en el seno de la población.                 

Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor. Estos temas son publicados de su libro “Lideres y Liderazgos”                              

2008-02-26 00:45:38