Opiniones

EL MIRADOR

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Las travesuras  de Ramón y Orlando

En el PRD hay  dirigentes y militantes que no ocultan la molestia que sienten por la estrategia que han impuesto  los asesores del candidato presidencial Miguel Vargas Maldonado, el presidente y el secretario general, Ramón Alburquerque y Orlando Jorge Mera, pues consideran conduce  a un despeñadero.



Sustentan su criterio en que las travesuras de los asesores y los dos principales dirigentes perredeistas en lugar de motivar apoyo en la población, provoca rechazo. Una vieja militante del PRD dijo en la mañana, con expresión de desaliento, que los asesores están como en el Gobierno del PRD-PPH de Hipólito Mejía que cuando influían o decidían sólo ocasionaron daños.

La indiferencia de la gente

Algunos dirigentes del PRD ven con inquietud lo que califican como indiferencia de la gente.



Tienen sus razones: esperaban la convocatoria a paro de los médicos, el intento de boicotear la solemnidad de la Asamblea Nacional con la no asistencia de los legisladores perredeístas, crearía un ambiente pesado que impediría  los medios de comunicación  hablaran del contenido del discurso del Jefe del Estado ni del Metro, pero ocurre que los temas que centran la atención pública son el mensaje del Presidente Fernández y la expresión de desarrollo que tiene el Metro. Cuentan que sienten el camino se estrecha porque hasta entre la militancia perredeista perciben  indiferencia o expresiones de desagrado. De una estrategia sustentada en la mentira, la injuria y la difamación no se podía esperar nada bueno para la causa de Miguel Vargas Maldonado.

Leonel dio en el blanco

Para Ramón Alburquerque,  Orlando Jorge Mera y los asesores  del candidato presidencial Miguel Vargas Maldonado: Andy Dauhajre y Jaime Aristy Escuder,  la mañana del miércoles fue un mal momento. En las calles vieron la alegría de los ciudadanos y ciudadanas que celebraron el recorrido del Metro, y en los televisores  al presidente Leonel Fernández con su discurso ante la Asamblea Nacional con ocasión del 164 aniversario de la proclamación de la República Dominicana. Para el “Equipo de los Duros del PRD-PPH”, tuvo efecto  de una bofetada  la cita que hizo el Jefe del Estado de la conclusión del Directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI), luego de aprobar la octava y última revisión del acuerdo Stand By  que suscribió su Gobierno con el organismo internacional, el cual  terminó el 31 de enero, sobre la manera en que el actual Gobierno ha logrado superar la grave crisis que sufrió el país durante una parte importante del pasado Gobierno (2000-2004) del PRD-PPH.  En opinión del FMI: “La recuperación de la República Dominicana luego de la crisis financiera del 2002-2004 ha sido impresionante. Las autoridades deben ser elogiadas por sus prudentes políticas macroeconómicas y financieras…que han ayudado a restaurar la confianza y a propagar un fuerte crecimiento económico, inflación de un solo dígito, coeficientes de deudas reducidos, una posición externa robusta y un sector financiero fortalecido… La perspectiva a mediano plazo es positiva y se ha visto fortalecida con la activación de los acuerdos de libre comercio…La continuidad de la aplicación de políticas macroeconómicas y financieras prudentes, combinadas con un marco estructural fortalecido y los nuevos acuerdos comerciales, deben ayudar al país a alcanzar su potencial de crecimiento a largo plazo…”  Esas palabras del Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, como destacó el presidente Leonel Fernández,  equivalen a dar de alta al paciente de la economía dominicana que bajo signos de cuidados intensivos había sido internado, a finales del año 2004, para ser sometido a múltiples terapias, todas dolorosas, intensivas y mortificantes. Para los asesores del candidato del PRD esa parte del discurso fue como recordarles los daños que ocasionaron al país con sus recetas de políticas económicas, y los bonos soberanos.



No hablen del discurso



En el instante que el presidente Leonel Fernández dijo que durante el año pasado, el 2007, le economía dominicana registró un crecimiento de 8.5 por ciento, lo que colocó a República Dominicana, entre los cinco países de mayor ritmo de expansión económica en América Latina y el Caribe, cuentan que hubo un asesor que dijo lo mejor es no hablar de eso.



El Jefe del Estado consideró “Con ese resultado hemos acumulado tres años consecutivos de crecimiento rápido y sostenido, lo que ha determinado que entre el 2005 y el 2007, la economía dominicana haya presentado un crecimiento promedio de 9.5 por ciento, lo que la sitúa entre las de mayor dinamismo en el mundo. Todo eso contrasta, de manera significativa, con lo acontecido en el  2004, cuando la economía sólo creció 1.2 por ciento, o el 2003, cuando incluso decreció en -1.9 por ciento.



En julio del 2004, la inflación era de un 55 por ciento. La tasa de interés a la que prestaban los bancos era de 34.16 por ciento. El desempleo era de 19.7 por ciento. La calificación de riesgo país, la más baja: CCC.



Todo eso ha cambiado drásticamente durante los últimos tres años. Los logros alcanzados con el crecimiento económico de los últimos tres años han sido el resultado de la disciplina y la responsabilidad  con las que el Gobierno, desde el inicio de su gestión,  ha procedido a aplicar el conjunto de políticas macroeconómicas”.

Un logro de Leonel

Aunque el Jefe del Estado, tuvo el cuidado de expresar el criterio de que  haber restaurado la estabilidad, haber recuperado la confianza, y haber reactivado el crecimiento dinámico y sostenido de nuestra economía, no es un mérito que sólo corresponde al Gobierno, sino a toda la sociedad dominicana, que estuvo dispuesta a soportar sacrificios y privaciones momentáneas, en aras de que la incertidumbre, la ansiedad y la angustia no se convirtieran en la forma permanente de convivencia de nuestro pueblo, la opinión pública piensa todo ha ocurrido por la política que ha aplicado desde el primer día de su gestión el presidente Leonel Fernández.



El Gobierno logró  reducir el ritmo de la inflación a un promedio anual de 7.1 por ciento durante los tres años del 2005 al 2007. El año pasado, “a  pesar del incremento de los precios del petróleo y sus derivados, al aumento en el mercado internacional de los precios de las materias primas y los efectos provocados por las tormentas Olga y Noel, la inflación se mantuvo en un dígito, cerrando en un nivel de 8.88 por ciento”.



Cierto como dijo en su discurso: “Un factor que ilustra el restablecimiento de la estabilidad económica en el país, es el nivel de la tasa de interés. En el 2007, la tasa activa, que es aquella a la que prestan los bancos, promedió 15.7 por ciento, menos de la mitad del nivel promedio de las tasas activas en el 2004, que  fue de 34.16 por ciento. La tasa de cambio constituye otro factor o indicador de la estabilidad macroeconómica.  Tras su distorsión durante la crisis del 2003-2004, la actual administración logró hacerla descender a niveles razonables, cerrando en el 2007, a 33.1 pesos por dólar, muy por debajo de los 42 pesos por dólar que tuvo como promedio en el 2004.  En el 2007, las reservas internacionales netas alcanzaron niveles históricos, sin precedentes, registrando la cifra de 2 mil 395 millones de dólares. En el 2004, las reservas internacionales fueron tan sólo de 352.2 millones de dólares. En el 2004, la deuda pública total del país representaba el 53.1 por ciento del PIB, más del doble del nivel que registró en el año 2000, que fue de 25.8 por ciento. De igual forma, en el 2004, la deuda pública externa representaba el 34.7 por ciento, algo muy superior a la que dejamos al entregar el gobierno en el 2000, de 18.5 por ciento.



El actual Gobierno ha  logrado, que la proporción de la deuda pública con respecto al PIB haya disminuido de 53.1 por ciento, como hemos señalado, a 39.1 por ciento, y ha  obtenido que la deuda externa haya bajado de 34.7 por ciento a 21.5 por ciento del PIB. Como consecuencia de todo esto, la calificación riesgo país pasó de CCC, a B más.

La solvencia de la banca



Otro toque que dio duro a los asesores del candidato del PRD, lo constituyó la parte del discurso en la que el presidente Leonel Fernández refirió  que “la banca nacional, que al inicio de  la presente gestión gubernamental alcanzaba apenas una solvencia de un 8.8 por ciento, hoy alcanza un 13.1 por ciento, superando lo estipulado por la Ley Monetaria y Financiera, que exige un mínimo de solvencia de un 10 por ciento sobre los activos ponderados por riesgos. El patrimonio, que es el aporte de capital de los accionistas de los bancos, acumuló hasta el año 2004, 21 mil millones de pesos. Al presente, esta cifra ha sido duplicada, llegando alcanzar los 42 mil millones de pesos, es decir, un incremento de un cien por ciento. Los activos totales del sistema financiero han experimentado un crecimiento de un 47 por ciento. En el 2004, esos activos ascendían a 365 mil millones de pesos. A la fecha se cuenta con 536 mil millones de pesos, esto es, casi 171 mil millones de pesos adicionales. Los préstamos destinados a los diferentes sectores económicos tenían, en el 2004, dos años consecutivos creciendo a tasas reales negativas de menos un 30 por ciento.  Hoy día acumulan una tasa de crecimiento real positiva de 40 por ciento, pasando de 172 mil millones los préstamos otorgados a 300 mil millones, es decir, un incremento de un 74 por ciento. En lo que tiene que ver con la política fiscal, se estableció como meta revertir el déficit del sector público no financiero de 3.6 por ciento del PIB en el 2004 y transformarlo en un superávit de 0.7 por ciento del PIB al concluir el 2007. También se había establecido que el déficit cuasi-fiscal pasara de 4.0 por ciento del PIB en el 2004 a 2.1 por ciento en el 2007. Todo ese esfuerzo fiscal daría por resultado que  el déficit del sector público consolidado se redujera de 7.6 por ciento del PIB en el 2004 a 1.4 por ciento en el 2007. El resultado de las cuentas del sector público no financiero al finalizar el pasado año arrojó un resultado de acuerdo con los objetivos establecidos, así como un cumplimiento de la meta del cuasi-fiscal del Banco Central. En resumen, al pasar revista a los distintos indicadores del comportamiento de la economía nacional, podemos decir, con absoluta certeza y entera satisfacción,  que en la actualidad, al día de hoy, estamos mejor que cuatro años atrás”.

Se quedó corto

Como el candidato presidencial del PRD y sus asesores no tienen argumentos creíbles para convencer a la población, recurren a las palabras injuriosas o difamatorias y a su programa de reclutar a sectores que se quieran prestar a su juego para montar protestas con el propósito de distraer a la opinión pública, pero el rechazo a la candidatura expresado en las encuestas de las firmas de prestigio, indica que los electores y electoras no respaldarían al candidato que desde la Presidencia de la República, vendría a retomar el programa del Gobierno del PRD-PPH, que provocó que más de un millón 300 mil dominicanos y dominicanas se sumaran a la lista de la pobreza. Esto podría ser el motivo de que ni Vargas Maldonado ni los asesores analizaran el discurso del presidente Fernández y se limitaran a decir que “Se quedó corto”. Los asesores fueron los mismos que diseñaron las medidas económicas del Gobierno del PRD-PPH 2000-2004. Nadie podía esperar que comentaran los daños que causaron sus desaciertos.

2008-02-29 00:22:01