EL TIRO RAPIDO
de
Mario Rivadulla
Se entiende que las encuestas, cuando se realizan por firmas acreditadas y siguiendo los patrones tècnicos establecidos, constituyen valiosas herramientas de trabajo. Una especie de fotografìa de tendencias del pùblico en un momento determinado sobre un proyecto, una marca, un producto, una instituciòn o un tema determinado. Estas tendencias no necesariamente reflejan una condiciòn permanente; pueden cambiar a influjo de determinadas circunstancias, y a veces hacerlo con inusitada rapidez. De hecho, asì ha ocurrido en màs de una oportunidad. Este tipo de investigaciòn se ha desarrollado, especializado y perfeccionado tanto que constituyen un ingrediente indispensable en el campo de la mercadologìa, donde sus resultados son analizados con criterio tècnico y mente frìa.
No esta`ocurriendo asì en el escenario de nuestra apasionada actividad polìtica. Basta que una encuesta arroje determinados resultados a favor de un candidato o un partido, para que de inmediato los contrarios traten de desacreditarla. En vez de utilizarla como un indicativo valioso para analizar las fortalezas del adversario y sus propias debilidades a fin de hacer los necesarios ajustes en sus estrategias de campaña, la mayorìa de las veces reaccionan en forma equivocada y se ciegan al punto de tacharla de contaminada de partidarismo, sin importar el prestigio de la firma que la realiza.
Tal ha venido sucediendo en el caso especìfico del PRD con las ùltimas encuestas que han estado mostrando una marcha ascendente del proyecto reeleccionista del Presidente Leonel Fernàndez, en tanto se mantienen estàticos los niveles de intenciòn de voto a favor de Miguel Vargas Maldonado. Esto asì, sobre todo con la ùltima encuesta patrocinada por el Grupo de Comunicaciòn Corripio y llevada a cabo por la Gallup, firma de enorme crèdito internacional y cuya franquicia local es manejada por un profesional de vasta experiencia y sòlida ètica, como lo es Rafael Acevedo.
Solo dos voces han reaccionado con sensatez en ese litoral frente a dicha encuesta. Una es la del senador por Dajabòn, Mario Torres, avezado polìtico, quien a diferencia de quienes se han alzado en forma airada para descalificar la encuesta, ha advertido que la misma debe mover a reflexiòn y anàlisis para hacer los reajustes necesarios en la campaña de Vargas Maldonado. La otra, la del prestigioso neurocirujano y dirigente deportivo Josè Joaquìn Puello, quien dirige el sector externo que apoya la candidatura del ex Secretario de Obras Pùblicas, quien tambièn la evalùa con criterio profesional.
Quièrase que no y al margen de partidarismos, que no entran en juego en esta columna, hay una realidad evidente: las ùltimas encuestas llevadas a cabo por diferentes firmas de gran reconocimiento en su campo de trabajo, como son las patrocinadas por Diario Libre, Clave, Hoy y otras han marcado una tendencia ascendente a favor de Leonel Fernàndez, oscilando entre el 45 y el 52 porciento de preferencia de voto, en tanto sitùa a Vargas Maldonado en un rango de entre 32 y un màximo de 37 porciento.
¿Es que todas esas encuestas estàn equivocadas?
¿No se han sido realizadas por firmas reconocidas, de gran prestigio internacional, que no juegan de manera caprichosa con los nùmeros, ni mucho menos ponen en juego su prestigio?
¿Puede pensarse acaso en buena y sensata lògica que se dejen influenciar, inducir o sobornar por el gobierno o determinados intereses?
Bien hizo el propio matutino Hoy en solicitar su opiniòn profesional sobre los resultados de la encuesta a tres analistas polìticos del calibre de la profesora Rosario Espinal, Cèsar Pèrez y Francisco Cueto. Y mejor harìan los crìticos de la misma en evaluar sus ponderados criterios en vez de insistir absurdamente en tratar de descalificar la misma, inclusive tratando de arrojar sospechas sobre la ètica de Gallup y su representante local.
Lo sensato, insistimos por parte del PRD, es a la luz de estos nùmeros, pasar revista a su estrategia de campaña que, por lo visto, no ha producido los resultados esperados. Quizàs, aventuramos nosotros, porque se proyecta como un partido tricèfalo y ha estado apelando a denuncias y acusaciones que, en buena medida, pueden ser usados tambièn contra ese partido por cuanto se trata de alegados pecados que se le han imputado al PRD cuando ha sido gobierno, sin aportar ningùn elemento novedoso a su estrategia. Para hacer esa revisiòn y ajustes le quedan dos meses y medio, con el agravante de que el tiempo, ahora mismo, por razones màs que obvias, corre a favor de Leonel Fernandez.
En cuanto a la pròxima encuesta, si los resultados continùan sièndoles tan desfavorables como en las ùltimas, pueden imitar a ese viejo zorro polìtico que es Amable Aristy Castro, quien frente al desplome de su candidatura que le reporta la encuesta, se evadiò por la tangente, argumentando que la ùnica vàlida es la del 16 de Mayo. Algo en lo que en definitiva tiene toda la razòn.
2008-03-03 13:56:34