Opiniones

EL TIRO RÁPIDO

EL TIRO RAPIDO



de



Mario Rivadulla

Cada vez que el Departamento de Estado de los Estados Unidos rinde su informe anual sobre el tràfico de drogas, se repite la misma historia con respecto a la Repùblica Dominicana, sindicada como corredor usado por los carteles internacionales para abastecer el mercado norteamericano, y màs recientemente, en menor pero no despreciable medida,  el europeo.

Es una situaciòn que ha ido en crecimiento.  Se calcula que tan solo el pasado año pasaron por nuestro territorio aproximadamente unas cien toneladas de estupefacientes.  Nuestras propias autoridades señalan que el espacio aèreo nacional fue violado al menos unas doscientas o màs veces por las avionetas de los carteles volando a baja altura, de tal modo que no puedan ser detectadas por los radares normales.

Pero el informe del Departamento de Estado resulta parcial, incompleto y en gran medida injusto.  Cierto que nuestra debilidad institucional y los àmbitos locales de corrupciòn contribuyen a facilitar las operaciones de los narcotraficantes. Pero no lo es menos que siendo un paìs pobre y de recursos limitadìsimos, nuestras autoridades antidrogas han venido haciendo ingentes esfuerzos por combatir esta situaciòn casi a mano pelada. 

Y que las propias autoridades norteamericanas, pese a contar con los màs modernos y amplios dispositivos y medios de que aquì carecemos, no ha sido capaz de defender sus fronteras del asalto masivo de las drogas, que segùn las Naciones Unidas, representa un volumen del orden de 500 mil millones de dòlares anuales, ni reducir de manera apreciable el consumo de su poblaciòn.  Este involucra una cantidad estimada de 20 a 40 millones de usuarios, entre adictos y ocasionales, que conforman el mercado màs atractivo del mundo.

Se obvia el hecho, advertido de manera reiterada por nuestras autoridades, de que los propios Estados Unidos han reducido sus niveles de vigilancia en el àrea del Caribe, sobre todo despuès de la invasiòn y actual permanencia en Irak, abriendo asì mayor espacio al incremento del tràfico en la regiòn.

Lo cierto es que la Repùblica Dominicana ha terminado por ser vìctima inocente de la atracciòn que el rico mercado de los Estados Unidos representa para los barones de la droga, situaciòn agravada por nuestra proximidad geogràfica y nuestra carencia de recursos para enfrentar los muy numerosos de que, en cambio, disponen los mismos. Esto asì, porque el volumen de la droga que se trafica a travès del corredor dominicano, ha ido dejando una cantidad creciente de la misma en el escenario local, como una forma de peaje, Esto ha traìdo como resultado un aumento significativo y a todos los niveles sociales, de la cantidad de consumidores y de involucrados en el negocio,  principalmente jòvenes y hasta niños.

¿Por què las autoridades norteamericanas en vez de crìticas y certificaciones, no nos envìa radares apropiados, aviones interceptores y lanchas ultraràpidas para vigilar nuestros cielos y costas?

¿No resulta realmente una carga onerosa para el paìs, acosado por tantas penurias, tener que comprometer una deuda de casi cien millones de dòlares para adquirir aviones en Brasil que nos permitan proteger debidamente nuestro espacio aèreo?

Injusto serìa por otra parte, ignorar el dedicado trabajo que està llevando a cabo la Direcciòn Nacional de Control de Drogas.  Los miles de puntos de venta desmantelados en todo el paìs.



La cantidad de detenidos y enviados a prisiòn por esta razòn.  Las màs de siete toneladas ocupadas por el organismo bajo la gestiòn del mayor general Ramìrez Ferreiras, en unos pocos meses. Los agentes adscriptos al mismo que estàn siendo vìctimas de atentados criminales. Los cada vez màs frecuentes enfrentamientos a balazos con un narco y microtràfico cada vez tambièn màs agresivo.

Màs no se puede pedir ni esperar del paìs bajo las actuales circunstancias.  Para obtener logros màs espectaculares, insistimos, serìa preciso que tal como se ha reclamado en diferentes oportunidades por distintas vìas y hemos planteado en este espacio, los propios Estados Unidos presten una ayuda màs efectiva y faciliten los recursos de que carecemos.

No hacerlo asì representa de año en año rendir un informe que es como seguir lloviendo sobre mojado.

2008-03-04 15:41:06