La Escuela y la Sociedad
La escuela es el medio que va convirtiendo al niño en ciudadano, ya que lo va moldeando y formando hasta llevarlo a un estadio en que esa persona esta preparada para desarrollar su vida en el seno de la sociedad. La escuela, como medio educativo que forma a las personas, es un espacio necesario entre la familia y la sociedad, donde el niño es una especie de planta que va creciendo para dar sus frutos en el seno de esa sociedad.
El desarrollo del niño le va permitiendo convertirse en ciudadano que deberá asociarse con sus semejantes en el medio social; deberá asociarse a su familia, a las instituciones y a las personas. Esa asociación lo vincula a los sentimientos, esfuerzos e ideales de la comunidad.
Además de la escritura, la lectura y las operaciones matemáticas básicas, la escuela debe ocuparse de las actividades que son necesarias para que el niño vaya socializándose con valores y sentimientos sanos que la sociedad debe promover. Si la escuela educa al niño para que éste asimile las costumbres y los ideales positivos de la sociedad, lo está preparando para que en el futuro esos niños devuelvan a esa misma sociedad hombres comprometidos con los ideales de justicia y solidaridad social y el sano desarrollo de las familias.
El niño debe ir a la escuela a trabajar y aprender y lo ideal es que desarrolle su trabajo escolar en un ambiente de confraternidad y convivencia entre sus compañeros de aulas y profesores. Si la actividad escolar resulta agradable a los niños; estos, de forma entusiasta preferirán las aulas ante que permanecer en sus casas. José Ingenieros en su libro “Las Fuerzas Morales” resume lo que acabamos de decir de la manera siguiente: “La primera función de la escuela es demostrar que la actividad es agradable cuando se aplica a cosas de provecho. El niño debe aprender a trabajar jugando, entre caricias y sonrisas, entre pájaros y flores; cuando la escuela le resulte más divertida que el hogar, mezclando los juegos a la producción de cosas útiles, amará el trabajo, lo deseara y al fin estará satisfecho viendo salir de sus manos, cosas estimadas, como espontánea retribución de las enseñanzas recibidas.”
El maestro siempre deberá tener presente que los niños cuando reciben cariño y amor por parte de él, ese es el punto de partida para un vínculo afectivo fuerte y continuo con los estudios. No debe perder de vista que un consejo y una caricia pueden enseñar más moral que miles de tratados sobre ética. Sólo con el buen ejemplo la escuela puede influir en el niño y el adolescente para que construyan la personalidad deseada.
La escuela debe preparar al niño para asumir su responsabilidad social y los aspectos organizativos deben aprenderlos en las aulas, para después ponerlos en práctica en el seno de la familia y la comunidad. El trabajo y la lectura, en las aulas escolares, deben caminar juntos. El trabajo y la preparación técnica deben ser tareas paralelas de la escuela y la sociedad.
Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor. Estos temas son publicados del libro. “Estado y Sociedad” de su autoría.
2008-03-07 15:17:23