EL TIRO RÁPIDO
de
Mario Rivadulla
La informaciòn, por decepcionante, merecìa titular principal de portada en los medios de prensa escritos y periòdicos digitales asì como sendas notas editoriales. Tambièn que se dejara sentir con fuerza en los noticiarios y programas de opiniòn televisivos y radiales.
En dìas recientes se efectuò en la capital un coloquio sobre “Polìticas para la Educaciòn Superior y la Competitividad”, organizado por la Asociaciòn Dominicana de Rectores Universitarios. En el mismo participaron, entre otros, los representantes de los partidos de la Liberaciòn Dominicana, Revolucionario Dominicano, Reformista Social Cristiano y el Revolucionario Social Demòcrata.
Entre èstos, figuraron conocidas figuras de larga vinculaciòn y vasta experiencia en el àrea docente como las ex Secretarias de Educaciòn Ivelisse Prats de Pèrez y Ligia Amada Melo, titular al presente de la Secretarìa de Educaciòn Superior, Ciencia y Tecnologìa.
Los aportes de los participantes fueron valiosos, la conclusiòn a que llegaron en cambio resultò tan penosa como frustrante. Aquì donde resulta tan cuesta arriba lograr una opiniòn uniforme entre dirigentes de diferentes corrientes partidarias sobre temas de interès nacional, hubo coincidencia sin embargo en que la clase polìtica no està lista para asumir un acuerdo dirigido a garantizar la continuidad de polìticas en el sector educativo.
La opiniòn menos desalentadora en este sentido la externò Ligia Amada Melo al señalar que resulta muy difìcil suscribir un compromiso de esa naturaleza en plena campaña electoral. La funcionaria, quien asistiò en representaciòn del partido de gobierno, plantea retomar el tema una vez pasado el 16 de Mayo.
Se ha dicho y repetido hasta el cansancio lo que constituye una verdad de a puño. Esto es que no hay ni la màs remota posibilidad de alcanzar niveles de progreso para el paìs que permitan elevar la calidad de vida de los dominicanos y acceder a un razonable bienestar colectivo, si no impulsamos vigorosamente la educaciòn.
Recursos humanos calificados, dotados de conocimientos y habilidades tècnicas y profesionales, constituyen el màs importante activo de toda sociedad. Es tambièn la herramienta màs valiosa con que cuenta un paìs para promover su desarrollo. Mucho màs en esta època de globalizaciòn y creciente competitividad.
Lo cierto es que todavìa estamos muy rezagados en materia de educaciòn. Cada vez que se divulgan estadìsticas internacionales al respecto, nos golpea en el rostro la realidad de nuestro atraso en este campo. Es una realidad que conoce la clase polìtica, pero que lamentablemente parece solo interesarle como material de crìtica y promesa de campaña.
El màs mìnimo sentido de racionalidad debiera motivarnos a hacer de la educaciòn un compromiso nacional a largo plazo que trascienda los afanes partidarios y los perìodos de gobierno. A la clase polìtica le corresponde tomar la iniciativa. Lamentable, reiteramos, que muestre tan poca disposiciòn en hacerlo evidenciando una penosa falta de visiòn. Pero el pleno de la sociedad, por su parte, y en particular el sector productivo cuyo desarrollo descansa en gran medida en disponer de personal calificado, tiene por su lado que ejercer presiòn en esa direcciòn.
Es posible que a la doctora Ligia Amada le asista razòn cuando señala que en plena campaña electoral que entra en su fase final, resulta imposible arribar a un acuerdo entre los partidos que garantice la continuidad una efectiva polìtica educativa.
Queremos creerlo asì, aùn a riesgo de pecar de ilusos, y tambièn alentar la esperanza de que el tema pueda ser retomado una vez que pase el 16 de Mayo, si en definitiva acabamos de entender y asumir que el interès de la naciòn debe primar siempre por encima de los partidarios y personales.
2008-03-17 16:08:25