EL TIRO RÁPIDO
de
Mario Rivadulla
La preocupaciòn por el origen de los fondos que reciben los candidatos y partidos polìticos no es nueva. El Cardenal Lòpez Rodrìguez, tiempo atràs, advirtiò sobre la necesidad de mantenerse vigilantes ante la posibilidad de que dineros sucios, provenientes sobre todo del narcotràfico, pudieran involucrarse en las actividades electorales.
El propio Presidente de la Junta Central Electoral, tambièn en ocasiòn reciente, llamò la atenciòn al respecto y se lamentò de que el organismo no contase con los mecanismos requeridos para poder mantener un control efectivo en ese sentido. Otras voces se han dejado escuchar igualmente en la misma direcciòn, en tanto desde diferentes medios de comunicaciòn y nuestro propio espacio hemos expresado reiteradas inquietudes al respecto.
Pero hasta ahora, en ningùn otro caso ni momento, durante la presente campaña y menos por un candidato presidencial, se habìan producido acusaciones como las externadas por Trajano Santana, quien ostenta la representaciòn del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el mismo que fundara Jacobo Majluta, a la Primera Magistratura.
Formuladas por el dirigente polìtico al Listìn Diario y desplegadas por èste como titular de cabecera de su portada, Santana afirma que dinero del narcotràfico està fluyendo hacia los partidos polìticos. Sin especificar los nombres de aquellas organizaciones que en su conocimiento o apreciaciòn estuviesen siendo favorecidas por tales aportes, Santana asegura que del estimado de unas cien toneladas de drogas que anualmente trafican los carteles utilizando nuestro territorio como vìa de trànsito hacia los Estados Unidos y Europa, treinta se quedan aquì. Esta cantidad dicho sea de paso, nos luce exagerada por màs que estamos conscientes de que el consumo de estupefacientes se ha incrementado de manera significativa a nivel local.
Obviamente, tal como advertimos, una denuncia de esa naturaleza y gravedad no puede lanzarse a vuelo sin que no se produzca algùn tipo de reacciòn, aùn cuando, como en este caso, no estè acompañada de ningùn elemento de sustentaciòn probatoria. De ahì, que el propio Presidente de la Junta Central Electoral al expresar justificada preocupaciòn por las expresiones del candidato del PRI, le pida que concrete su acusaciòn.
Por nuestra parte, siempre hemos entendido que es cierto y permanente el riesgo de que dineros de origen sucio, ya sea procedente del tràfico de estupefacientes, ya de otros manejos delictivos,puedan incursionar en las actividades polìticas e inclusive, tratar de influenciar en determinados resultados a favor de tal o cual partido o determinados candidatos.
Pero de la posibilidad y de la misma convicciòn a la realidad existe un trecho que no se puede recorrer si no se hace acompañado del fardo de pruebas indispensable, tanto para presentarlas ante el paìs como para reclamar de las instancias correspondientes las debidas investigaciones, sometimientos y sanciones.
¿De dònde sacò Trajano Santana los datos precisos que le permitan afirmar que de esas cien toneladas de drogas que se estima arriban cada año al paìs, bàsicamente en trànsito hacia los Estados Unidos y Europa, treinta toneladas, nada menos que el treinta porciento se quedan aquì?
¿Tiene idea Santana de què representa en tèrminos del mercado de consumo esas treinta toneladas y cuàl es su costo màs que multimillonario, no en pesos sino en dòlares?
¿Dònde encontrò el rastro de dineros del narcotràfico participando en el financiamiento de la presente campaña electoral?
¿Què partidos y candidatos estarìan siendo favorecidos por esos aportes delictivos?
Cuando se hacen acusaciones tan graves como las que testimoniò al Listìn Diario es preciso aportar indicios, datos, pruebas. ¿Acaso no dispone de ellas?
De ser asì, su denuncia caerà por su propio peso y tendrà que ser considerada como un simple ardid para llamar la atenciòn del pùblico, lo cual rebasarìa los lìmites èticos que deben pautar la propaganda electoral màs todavìa cuando proceden de quien se promueve para dirigir los destinos de la naciòn, aùn cuando no parezca tener la menor oportunidad de lograrlo, al menos en esta contienda y por vìa democràtica.
2008-04-25 14:10:32