Opiniones

Irrespeto a la dignidad

Dr. Isaías Ramos.

En nuestro país urge una campaña de concientización que devuelva el sentido de identidad nacional de mejora del medio ambiente, de planificación familiar. El fin es crear una sociedad cohesiva y civilizada porque de nada nos sirve el esfuerzo humano sin el poder divino. Sin el esfuerzo humano, el poder divino no tiene ninguna utilidad.

Como ciudadanos seremos juzgados por lo que deberíamos haber hecho y no hicimos. La patria, hoy más que nunca, requiere de hombres y mujeres activos y audaces para la causa del bien por el bien. Se necesita un corazón noble y puro y manos fuertes. Debemos implementar una cultura basada en la ética, moral, cohesión social, valores familiares y trabajo honesto.

Los problemas para enfrentar en nuestra nación incluyen el desempleo, la delincuencia, la inseguridad, problemas de suministro de agua y electricidad, pobreza extrema, falta de sistemas adecuados de salud y educación, bajos salarios, pensiones miserables, entre muchos otros.

Esas son algunas de las razones por las que debemos afrontar este sistema tan injusto. Es el momento de pensar en los tuyos y los nuestros. Es el momento de pensar en los que no conocemos. Si mejoramos y cambiamos este sistema por un sistema de beneficios para el colectivo, todos ganamos.

Este sistema político clientelar basado en dádivas que sólo produce miseria y hambre para luego aprovecharse del pueblo hambriento humillándolo con pan y circo. Esta partidocracia se jacta de un crecimiento económico que solo beneficia a unos pocos y sacrifica a la mayoría.

Nuestra cultura, nuestra moral, nuestro amor a la patria han sido sacrificados por un supuesto crecimiento basado en endeudamiento insostenible. Un crecimiento insostenible que tendrá como consecuencia más miseria, más opresión, mayor esclavitud y un futuro incierto para las generaciones venideras.

Algún día tendremos que justificar a nuestros hijos y nietos porque permitimos que un grupo de personas sin principios, sin alma y sin corazón les roben su futuro sin respuesta de nosotros. Si no actuamos ahora contra este sistema cleptocrático y plutocrático y construimos un sistema moral, más cívico y humano, muy pronto no tendremos alternativas.

Este sistema político para sostenerse requiere de un pueblo hambriento, mísero, asustado e ignorante que dependa completamente de sus dádivas. Esa es la razón de mantener a la población en modo de supervivencia, creándole más miseria y esclavitud a través de los vicios para una manipulación más efectiva.

Esta partidocracia ha venido por décadas destruyendo la base de esta sociedad. Han convertido un país rico en recursos naturales en un país empobrecido, sobre todo, quitándole la dignidad humana a través de la adicción a los vicios, la falta de oportunidades, el desorden y la falta de servicios básicos.

Esta partidocracia ha puesto en la mente de la población los antivalores con una mentalidad de mendigos con el fin de seguir imponiéndose en cada elección a través de los propios recursos que saquean al pueblo, además de la ignorancia y miseria que ellos mismos van creando. Ellos odian la mayor riqueza que tiene nuestro país: su capital humano. Por eso le niegan la educación.

Enviado por Roger Jose Figueroarogerjoseandujar@gmail.com