Opiniones

EL TIRO RAPIDO

EL TIRO RAPIDO



de



Mario Rivadulla 



Que el Presidente Leonel Fernández haya declarado que la República Dominicana apenas sentirá los efectos de la crisis norteamericana, aunque peque de excesivo optimismo, se explica en el plano político y tiene como finalidad llevar tranquilidad al ánimo de la ciudadanía evitando que se origine una situación de temor que fácilmente pueda desembocar en un pánico generalizado.



Es el mismo método al que apeló el Presidente de Brasil, Luis Inazio Lula da Silva, en medio de la tormenta provocada en las bolsa de su país, al igual que ocurrió en las de Chile y Venezuela,  por la estrepitosa caída de Wall Street un par de días antes.  



Con otra óptica, pero sin dejarnos ganar por un excesivo y derrotista pesimismo y contemplando el panorama desde un plano estrictamente realista, es lógico suponer que se nos dejarán sentir en alguna medida, y ojalá sea menos que más, los estremecedores movimientos que afectan en estos momentos a las finanzas del coloso norteño y cuyos efectos están repercutiendo a nivel mundial. 



Las opiniones expresadas hasta ahora por diferentes y acreditados economistas consultados sobre el tema son coincidentes en este aspecto, aunque difieran en cuanto a su nivel de impacto.  A éstas se suman otras dos también de gran peso. 



La primera corresponde al Secretario de Comercio de los Estados Unidos, Eduardo Gutiérrez.  El funcionario, de origen latino, al disertar en días pasados sobre el Tratado de Libre Comercio conocido como DR-CAFTA y ponderar los efectos positivos que ha registrado para el comercio exterior de su país con Centroamérica y el Caribe, previamente deficitario, reconoció también que los efectos de la crisis financiera de Wall Street se dejarán sentir en las economías de las naciones del área.  Y advirtió que el país tendrá que mostrarse altamente competitivo para captar capitales extranjeros en cantidad suficiente que nos permita compensar las pérdidas que podamos sufrir. 



Conveniente recordar en este sentido, que en días anteriores el Gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, aseguró que ya hay prácticamente comprometido un flujo de más de 2 mil 200 millones de dólares de nuevas inversiones, cantidad que supera en 400 millones las estimaciones iniciales lo que a su juicio posibilitará crear una barrera defensiva para hacer frente a cualquier posible contingencia. 



La segunda y posterior, fue expresada ayer por don Pepín Corripio y resultó destacada como titular principal de portada en la edición del día del periódico Hoy, perteneciente a su grupo de medios de comunicación.  Sin andarse por las ramas el señor Corripio afirma igualmente que debemos prepararnos para enfrentar los efectos que, por inevitable reflejo, se sentirán en el plano doméstico debido a las dificultades que hoy confronta la economía estadounidense.



De manera específica, el exitoso empresario se refirió a dos importantes pero vulnerables fuentes de ingreso de divisas para el pais.  Son: el turismo, por el menor flujo de visitantes que recibiremos procedentes de los Estados Unidos que conforman el turismo de mayor nivel de consumo y las remesas de los dominicanos ausentes, tomando en cuenta tanto el aumento en su costo de la vida en Norteamérica como la pérdida de empleos en la diáspora cuyo número ya se hace ascender a más de cincuenta mil y que pudiera aumentar en el futuro inmediato.  



A la luz de todas estas opiniones y de la realidad innegable de nuestra interdependencia económica y comercial con los Estados Unidos, que el propio Secretario Gutiérrez ponderó como la más importante del área al alcanzar la importante cifra de diez mil millones de dólares anuales, creemos oportuno insistir en la conveniencia de darle curso inmediato a la propuesta de monseñor Agripino Núñez Collado de montar un taller para que economistas y empresarios analicen y evalúen la actual crisis financiera norteamericana, sus posibles repercusiones locales y las medidas defensivas que pudiéramos adoptar para minimizar sus efectos. 



Insistimos que, de una u otra forma, los Estados Unidos encontrarán la forma de sacar su sistema financiero del actual atolladero en que se encuentran y en ello irán de la mano republicanos y demócratas.



Pero en la búsqueda de ese mecanismo como en su aplicación, a la orilla del camino van a quedar más víctimas de las que hasta ahora se han producido tanto dentro como fuera de sus fronteras.  Por nuestra parte, lo sensato será procurar que los daños que podamos recibir sean mínimos y no agraven aún más los problemas que confrontamos que no son pocos ni de menor cuantía lo cual dependerá de nuestra previsión y diligencia.

2008-10-02 16:52:22