Efemerides, Portada

Santana en movimiento para derrocar al presidente Manuel Jimenes

General Pedro Santana

El presidente Manuel Jimenes

Por Héctor Tineo Nolasco

Diariodominicano.com

SANTO DOMINGO, RD, el 9 de mayo de 1849, el general Pedro Santana comenzó un movimiento para derrocar al Presidente Manuel Jimenes.

     Aprovechó que el Congreso Nacional lo llamara, a pesar de la oposición del Presidente Manuel Jimenes, para que se pusiera al frente del Ejército dominicano que luchaba contra los haitianos en la región Sur.

      En el momento se temía que los haitianos continuaran sus agresiones contra la República Dominicana y tomaran la ciudad Santo Domingo.

        El general Santana había sido el comandante del Ejército en las batallas de Azua y Las Carreras, en las cuales fue derrotado el Ejército de Haití.

       Entre los comandantes que se distinguieron en Las batallas de Azua, y de Las Carreras, están Matías Ramón Mella y Antonio Duvergé.

      El Congreso Nacional llamó al general Pedro Santana, por considerar que el Presidente Jimenes no actuó con energía contra los haitianos.

    Documentos de 1849 dan cuenta de que los legisladores perdieron la fe en el Presidente Jimenes, y olvidando los antiguos agravios, llamaron de nuevo al general Pedro Santana para que se pusiera al frente del Ejército dominicano y fuera en ayuda de los generales Antonio Duvergé y Felipe Alfau, quienes se encontraban en la loma de El Número en Sabana Buey, en espera del ataque de las tropas del Ejército de Haití.

   Jimenes, trató de impedir que el general Pedro Santana volviera a tener el mando del Ejército Nacional, pero el Congreso Nacional se le impuso, y como militar había ganado la batalla de Las Carreras el 21 de abril de 1849, recobró su liderazgo político y militar.

    De esa manera,  Santana quedó en la posición de minar las bases del Gobierno del Presidente  Jimenes. Al terminar la guerra contra Haití,  logró que el Ejército Nacional  hiciera público un manifiesto en virtud del cual autorizó al jefe militar a no deponer  las armas  hasta tanto no dejase establecido un Gobierno liberal  que respetara la Constitución y las Leyes y alejase para siempre la discordia.

   El Presidente Jimenes fue acusado de poner en peligro la integridad de la República, desorganizando el Ejército Nacional y desmoralizando el espíritu nacional.