EL TIRO RAPIDO
De
Mario Rivadulla
Por décadas, el Padre Luis Quinn, de venerada recordación, puso mente, corazón y hombro en la hermosa tarea de ayudar a San José de Ocoa y a los ocoeños a remontar vuelo por su propia iniciativa para superar sus dificultades y mejorar sus condiciones de vida. Sin sentarse a esperar por promesas frecuentemente incumplidas ni referir a los gobiernos de turno el progreso comunitario, bajo el inspirado liderazgo y ejemplo del religioso, los lugareños se fueron labrando su propio destino. Más que las numerosas obras fìsicas que impulsó, ese mostrar el camino de la autogestión a los ocoeños fue el logro más importante y el más notable legado que dejó en herencia el sacerdote canadiense de origen, dominicano de corazón.
Ahora los mocanos, que siempre han sido gente de mucho empuje, se han planteado ampliar ese camino que tambièn transitan desde hace mucho, para convertirlo en una anchurosa avenida. Con claro sentido de la realidad y perspectiva de futuro, dejando en la orilla preferencias políticas, religiosas, culturales, econòmicas y sociales, autoridades provinciales y locales y las llamadas “fuerzas vivas”, para usar un término de moda, comprometen sus empeños en un ambicioso Plan Estratégico de Desarrollo de la Provincia Espaillat.
Para ello han identificado y clasificado como proyectos importantes unas ciento cincuenta iniciativas para ser ejecutadas en un plazo de diez años, con una inversiòn que supera los cien millones de pesos. Estos proyectos abarcan los màs diversos campos de actividad. Educación,cultura,salud,agricultura,pecuaria,industria, infraestructura vial, telecomunicaciones,turismo, deportes y seguridad ciudadana figuran en el Plan, que si bien no dispone todavía de los recursos requeridos cuenta en cambio con el entusiasmo y la firme voluntad de los mocanos.
Resalta el contrastante ejemplo de que aquello que los lìderes nacionales, en particular los del campo político, no han logrado consensuar en todos estos años, como es el necesario proyecto de naciòn, indispensable para echar el pais adelante, mucho más bajo la actual coyuntura de grave crisis mundial, lo han logrado en San José de Ocoa y en Moca, a través de un ejercicio de gran madurez y racionalidad.
A ambos les viene como anillo al dedo esta reflexiòn de Barak Obama, el hombre que después de una sorprendente campaña electoral, frente a todos los pronòsticos iniciales mañana tomarà posesión de la Presidencia de la naciòn màs poderosa de la tierra, que publica hoy en la columna Antes del Meridiano, en Diario Libre, su subdirectora Inès Aizpùn.
“Cualquier estrategia para reducir la pobreza intergeneracional debe centrarse en el trabajo, no en la asistencia social; no solo porque el trabajo da independencia e ingresos sino tambièn porque aporta orden, estructura, dignidad y oportunidad de crecimiento a la vida de las personas”.
No hacen falta más palabras. El mensaje es claro. La úica forma digna, rentable y efectiva de combatir la pobreza y ascender en la vida es mediante el trabajo. Estimulante que ocoeños y mocanos hayan asumido desde hace tiempo esa saludable esa filosofìa y se mueven dentro de ese contexto trabajando de conjunto por su propio progreso. Ambos sirven de ejemplo al resto del país.
2009-01-20 15:24:05