Por: Ramón Rogelio Genao
?La Constitución no es mas que un pedazo de papel siempre que no hayan hombres dispuestos a defenderla. Lo que vale en cada ocasión no son las instituciones, sino los hombres?, Joaquín Balaguer, 1966.
Desde el pasado 24 de marzo, los muros del más augusto salón de la democracia congregan por trigésima octava ocasión en nuestros 165 años de vida republicana a los representantes del pueblo. Los murales de Aurelio Crosiet serán como en ocasiones anteriores testigos silentes de los trabajos que en atención al artículo 118 de la Constitución y para dar cumplimiento a la ley 70-09 del 27 de febrero de este mismo año ya se han iniciado.
Doscientos diez dominicanos y dominicanas tan heterogéneas y diversos como el pueblo mismo llevan sobre sus hombros la sagrada y a la vez honrosa tarea de votar una nueva Constitución.
El reformismo ha aceptado este reto, considera la ocasión oportuna y precisa, se ha abierto y se proponen invertir todas sus energías e influencias al servicio del cambio, porque el Partido Reformista Social Cristiano, cuyo propio nombre es derivado de la palabra reforma, a pesar de estar clasificado como un partido conservador, de centro, centro humanista como la nueva nomenclatura lo define ha sido a lo largo de su historia en términos prácticos el mas reformador, el mas transformador, el mas revolucionario y el que mayor liberación ha producido, ha dado al pueblo de los partidos dominicanos.
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Estoy seguro, mas que seguro, que estas aseveraciones procuraran grandes sobresaltos y grandes contradicciones, sin embargo incontrastable como prueba inequívoca de la certeza de lo que hemos proclamado la Constitución Joaquín Balaguer de 1966, la constitución de las post guerra civil, la que el propio Balaguer en ocasión de la proclamación de la misma el 5 de diciembre de ese año, definiere, cito: ?la Constitución no es mas que un pedazo de papel siempre que no hayan hombres dispuestos a defenderla. Lo que vale en cada ocasión no son las instituciones, sino los hombres?, fin de la cita.
De justicia es aclarar que la frase que surge de la cita maliciosa y parcial del fragmento del discurso de Balaguer en la proclama de la constitución del 5 de diciembre del 1966, no es de la autoría de Balaguer, ni siquiera del gran político e ideólogo socialdemócrata Fernando Lasalle que en su conocida obra ?¿Qué es una Constitución?, contrapone la Constitución material (el efectivo reparto social del poder) con la constitución formal, la obra escrita o el pedazo de papel que el definía como una súper estructura cortada a la medida de esa clase discutidora que es la burguesía.
Quien por primera vez se refirió a la constitución como pedazo de papel, fue el autor del anti-Maquiavelo el rey masón Federico II, mejor conocido como Federico el Grande, rey de Prusia que gobernó desde el 1740 al 1784 y que en el 1747 escribiera el código legislativo Prusiano, mejor conocido como el código de Federico en el que entre otras cosas se abolió la tortura y se estableció la independencia de la justicia, quien a referirse a las normas anteriores a su código, expreso: que un pedazo de papel no podía interferir entre él y su pueblo, tal y como recoge Tomas Vives Antón vicepresidente del tribunal constitucional de España, en su ensayo ?defensa de un pedazo de papel?, publicado en el 2003 a propósito del 25 aniversario de la Constitución Española de 1978.
En su 5ta década, tras casi 43 años de vigencia la Constitución Balaguer y sus frutos en beneficio de la democracia no pueden ser consideradas como un pedazo de papel, ni la misma puede ser tratada como si fuere un trapo viejo, porque como el mismo dijere solo será así si no hay hombres dispuestos a defenderla y el seno de la Asamblea Revisora desde este primer día, hasta el último habrán 21 hombres y mujeres en gallarda defensa de los avances que guardan sus letras.
Razones sobran para postular a su favor que bajo su régimen se consolidó la democracia, se estableció el sistema de partidos, se ha conformado un diseño de estado que aún con sus imperfecciones es considerado moderno, se han construidos las infraestructuras de desarrollo de una nación que avanza y aunque en este tiempo todo no ha sido perfecto las dificultades que han surgido se han salvado sin interrumpir el orden constitucional y sin la necesidad de que tropas extranjeras mancillen nuestro suelo sobre todo porque bajo ella ha prevalecido la paz, ha imperado la concordia y ha reinado el orden.
Bajo el imperio de la Constitución Balaguer, han jurado ya 11 gobiernos, 6 presidentes de tres partidos distintos, uno solo del Partido Reformista Social Cristiano, el propio Dr. Balaguer en 2 tramos el primero de 2 periodos y el segundo de 2 periodos y medio (1970-1974-1986-1990-1994-1996), cuatro del Partido Revolucionario Dominicano, en 3 períodos Antonio Guzmán 1978, Jacobo Majluta 1982, Salvador Jorge Blanco 1982 e Hipólito Mejía en el 2000; uno del Partido de la Liberación Dominicana, el Dr. Leonel Fernández Reyna (1996-2004-2008); los tres partidos y sus presidentes se han reelegido o han intentado hacerlo, diez congresos incluyendo el que actualmente se reúne en Asamblea Revisora surgieron en el marco de esa constitución.
Todas las acciones de esos Presidentes, de los congresos que hemos mencionado, de los gobiernos municipales, del poder judicial han estado amparado en la Constitución que comienza a fallecer, por eso, al abordarla tenemos que hacerla con respeto, con solemnidad, inteligencia emocional, prudencia y solamente inspirado en el interés supremo de la patria.
El PRSC, procurará que el producto resultante de las discusiones de la Asamblea Revisora, sea una nueva constitución trascendente y visionaria, futurista y previsora que perdure en el tiempo y se convierta en un instrumento de uso cotidiano y dominio popular de los ciudadanos.
Aspiramos a que la nueva constitución, que al igual que la del 1963 es recordada por el nombre del Profesor Juan Bosch y otras que se citan con el nombre del Presidente del Periodo Constitucional en que fue votada, habrá de recordarse como la constitución Leonel Fernández preserve todo lo bueno de la constitución Balaguer; que los gobiernos que juren sobre ella sean gobiernos de mayoría que mantengan el 50% mas 1 voto y el sistema de doble vuelta para la Presidencia de la Republica, que los congresos surjan del voto preferencial que consolide el sistema de contrapeso entre los poderes públicos potencializando los roles de fiscalización del Poder Congresional y profundizando los avances alcanzados en el Poder Judicial.
Concurrir libres de intereses particulares ni ajenos, apegados a nuestros principios cristianos e inspirados por los padres fundadores que coronaron nuestro escudo con la palabra, Dios, Patria y Libertad, es un deber de todos que nos hemos impuestos los Asambleístas Reformistas.
2009-03-31 22:56:03