| Spanish.xinhuanet.com | 2022-04-15 10:06:32 |
| BUENOS AIRES, 14 abr (Xinhua) — Detrás del problema inflacionario en Argentina existen razones que van más allá de la emisión monetaria y de un eventual aumento de la demanda de bienes y servicios, sostuvo este jueves el economista argentino Jorge Marchini. El país sudamericano registró en el tercer mes del año una suba de precios del 6,7 por ciento, la más alta de los últimos 20 años, convirtiéndose en el centro de interés de la política económica local y llevando al Banco Central (BCRA) a concretar cuatro subas de la tasa de interés en lo que va de 2022 .Para Marchini, vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA), en Argentina «no hay un recalentamiento económico» en el que la demanda supere la capacidad productiva del país generando un alza de precios.» La demanda no tiene una posición muy fuerte y los salarios no aumentan a un ritmo mayor que la inflación, de hecho están bastante atrás; mientras que la idea de que la emisión monetaria podría ser la base del problema se contrapone con una política de absorción de liquidez a través de la tasa de interés alta que vemos hoy», consideró. En versión del economista, el dato inflacionario de marzo tiene un agravante que es que Argentina ya venía con un nivel alto de suba de precios que cerró en 50,9 por ciento a finales del 2021, lo cual, explicó, tiene que ver con aumento de tarifa de servicios públicos, la devaluación del peso pese a que no hay atraso cambiario y el incremento de los precios internacionales de los productos que Argentina exporta. En ese sentido, el también profesor de Economía en la Universidad de Buenos Aires desarrolló que aunque Argentina se beneficia en su balanza comercial por el aumento de los precios internacionales de las materias primas como la soya, el trigo, el maíz, hay una tendencia a la suba de los valores internos de esos productos primarios.» Estamos ante una situación de precios internacionales altos que acarrea un aumento de precios internos en pesos, porque el precio lo coloca el mercado externo porque la mayor demanda está del lado del mercado externo, por lo que el precio interno es subsidiario del precio internacional», agregó. Otro factor apuntado por Marchini guarda relación con la imposibilidad o la limitación de algunas empresas, en su mayoría Pymes, para acceder a ciertos insumos debido, principalmente, a las complicaciones para el uso de divisas, generando problemas de productividad. A esto se suma que, frente a la tradición inflacionaria, muchos sectores de la economía aumentan «preventivamente» los precios para compensar las expectativas de inflación, dijo el economista. La situación del alza de precios en Argentina contiene otro agravante centrado en que actualmente más del 8 por ciento de la población, unas 2,5 millones de personas, presentan dificultades para acceder a los alimentos formando parte de una situación de indigencia.» Ésta es una realidad que poco corresponden a un país que tiene una capacidad productiva real, y más aún de alimentos; esa cuestión requiere de más políticas públicas enfocadas al sostenimiento de las condiciones de vida de la población y, sobre todo, de dinamizar aún más el mercado interno, mejorando las capacidades de empleo», concluyó el economista. |