Por Enrique Alberto Ramírez-Periodista.
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El avance democrático y las libertades públicas que de ello se derivan, han logrado que el pueblo dominicano se entere rápidamente y se preocupe ante el exceso de denuncias de actos de corrupción y por la posterior impunidad de toda clase de actos dolosos que se cometen en detrimento del Estado Dominicano.
Sin embargo, como acto de magia, se logra que al final todo se coja a chercha y se le deje a la percepción del público, sin que si quiera se realicen serias investigaciones sobre la verdad de lo denunciado.
Ese morbo de un pueblo amante de las noticias trágicas, de los chismes y las maledicencias, resulta cómodo para la propagación, en menoscabo de cualquier persona o institución y mucho más si es estatal o política, de denuncias de supuestos y a veces ciertos actos de corrupción en el aparato gubernamental.
Por ejemplo, recientemente se creó todo un montaje de percepción de corrupción en la Cámara Alta, básicamente por el manejo del fondo social o barrilito, el cual, aunque no fue instituido en la presente gestión senatorial, tampoco es ilegal.
Pero pocos, se han detenido a valorar que, si hoy se conocen algunas de esas indelicadezas en el manejo de esos fondos, es precisamente por el respeto a la Ley de Libre Acceso a la Información que esos mismos senadores aprobaron y porque ahora, sí, en esta gestión de Reinaldo Pared, que no fue quien instituyó el fondo, hay mecanismos de control para el uso de los mismos, así como la transparencia necesaria para que esas fallas llegaran al publico. Cosa que no existía en el pasado.
Pero, ¿Por que no destacar también que en este período legislativo ha desaparecido el Hombre del Maletín? y ¿porque no decir también que es la única gestión senatorial donde todos los senadores han entregado su declaración jurada de bienes?, porque las informaciones sobre buenas acciones no son buenas noticias.
Es también la única vez que nuestro Senado de la República se aboca a revisar la Constitución de la República, mediante consultas a las diversas fuerzas vivas de la nación y bajo un consenso y acuerdo entre los diferentes partidos que integran el hemiciclo cameral.
Pero, en fin, hay que darle al pueblo pan y circos, en lenguaje criollo, la chercha debe continuar, pero ¡Por Dios!, no dejemos de reconocer que el actual es una de las gestiones senatoriales más transparente y que el presidente del senado Reinaldo Pared, merece el reconocimiento de la sociedad por haber permitido que el Senado se maneje como una tasa de cristal.
2009-09-16 22:52:57