Un Partido donde solo su Comité Político tiene derecho a pensar, decidir y trazar pautas; donde los demás solo «cumplen las órdenes bajadas», es un extremo (se desperdician y marchitan muchos «cerebros» por falta de uso, y hasta el espíritu de lucha, con el tiempo muere: el cerebro termina en automático, presto solo a recibir órdenes!).
Por eso, el PLD, aun colmado de mucha gente sabia, solo un gallo quiere cantar y pisar todas las gallinas (el que suene a «ki-ki-ri-ki-ki», termina en un asopao).
Por el otro lado, un Partido Político donde cualquiera habla lo primero que le pase por la mente, sin calcular daños a terceros; donde lo único que importa y cuenta son sus metas personales, es el otro extremo perjudicial.
Por eso, el PRD aun lleno de gente sabia y luchadora, termina usando más su capacidad de gladiador, que de pensador.
La lucha interna del PRD tuvo un comienzo que auguraba un final tal para cual!
Con razón o no, la única manera de que Guido Gómez Mazara quedara conforme, era «ganando» (ya tenia un prejuicio de los resultados, verdad o mentira).
Apoyamos el derecho de Guido a defenderse; lo que no compartimos es la manera (la forma).
Ha sido muy incisivo y personal en sus acusaciones (ha dicho mil y una vez que Miguel Vargas Maldonado, Presidente de su Partido, es el orquestador de lo que el llama «fraude»; esperamos que salga a relucir la verdad).
Esas, sus expresiones, debieron ser hechas ante los Organismos con capacidad de decisión; no ante la Radio y la Tv (no al menos en estos primeros pasos).
Debemos confesar, que la actitud y palabras de Abinader hijo nos tomó por sorpresa; de el esperábamos más mesura, y menos apasionamiento.
Las Ofensas Públicas demandan Perdones Públicos, lo privado aquí no funciona.
Una de dos:
O Guido y Abinader piden disculpa pública ante sus seguidores, la Comisión Organizadora de las Elecciones y al Ing. Miguel Vargas Maldonado, por dejarse llevar de sus impulsos (y no haber seguido correctamente los pasos legales necesarios, los cuales apoyamos irrestrictamente; deben defender hasta el último voto confiado a ellos).
Por el otro lado, el PRD como Institucion (no Miguel Vargas Maldonado) debe hacer un Juicio Disciplinario tanto a Guido como a Abinader (pudiendo dejar este Juicio de lado, si ellos piden disculpa pública; si así ambas partes lo consideraran prudente).
Por el bien del pais, para poner fin a un Gobierno que le ha FALTADO VOLUNTAD DE TENER VOLUNTAD, esperamos la unidad de un NUEVO PRD (que no es mas, que volver a sus raices!!!).
Hector Valencia MD FAAP
2009-10-01 15:36:24