Mario Rivadulla
Viernes 2,10,09
DISTINTO A LO PROMETIDO Y ESPERADO
Se habló, consultó y prometió una Constitución modelo, moderna, ejemplar, desarrollista y estable que sirviera de marco de ordenamiento jurídico al país por muchos años. Que dejara de ser como calificó la actual, con justificado acierto un tanto cínicamente, el fenecido Presidente Balaguer ?como un pedazo de papel?. Y sin caer en el descrédito de los distintos cambios oportunistas que por circunstancias e intereses coyunturales determinaron los sufridos por la que ahora se quiere sustituir. En fin, un Estatuto Legal revestido de la necesaria seriedad y solemnidad que cabe suponer en una Carta Magna que merezca el titulo de tal, para lo cual se buscó el concurso de un grupo de muy calificados juristas sin distingos partidarios y se realizaron laboriosas, prolongadas y costosas consultas a todo lo largo y ancho de país para recabar el sentir ciudadano. Cabía esperar que respondiera a las expectativas originadas. No está siendo así en la práctica.
Obvio que determinados puntos álgidos como la ciudadanía y la inviolabilidad de la vida, entre otros, tenían por necesidad que crear espacios polémicos. Saludable inclusive que fuese así y que el debate se viera enriquecido por diferentes puntos de vista como corresponde a toda sociedad abierta, pluralista y sin trabas a la libre expresión, si bien hubo momentos en que las discusiones parecieron salirse de contexto para caer en planos excesivamente extremistas, donde la argumentación cedió paso a la pasión e inclusive a descalificaciones personales y sectorales. Aún cubierto ese expediente en la primera lectura del texto constitucional, era igualmente de esperar que por su naturaleza, en la segunda vuelta los mismos temas se sacaran de nuevo a discusión.
Lamentablemente todo este proceso parece haberse distorsionado. No pocos de los asambleístas han dado una penosa demostración de incapacidad e ignorancia, de sometimiento servil a determinadas presiones por un lado, intereses por otro, líneas partidarias y demagógico e irresponsable ejercicio populista en otros más. Articulos que garantizaban los llamados derechos difusos, es decir los que atañen a todos los ciudadanos en general aprobados en primera lectura han sido borrados de golpe sin explicaciones ni excusas. En otros casos, como el acceso libre a las playas, costas, ríos, lagos y lagunas aprobado con un texto en primera lectura, fue modificado en segunda y al día siguiente, vuelto a cambiar al contenido original.
Todo esto le ha ido restando brillo a la nueva Constitución. Y confiabilidad, solemnidad, respeto y confianza. En el propio seno de la Asamblea Revisora, algunos de sus miembros, más conscientes de esta situación, están mostrando su inconformidad sin tapujos. Isabel Bonilla, diputada oficialista con la experiencia de más de un período de ejercicio congresional, llegó a expresar su queja en una frase muy gráfica ?nos han convertido en tablajeros?. Otro diputado de cuarto ejercicio consecutivo y que figura en el grupo de los más laboriosos, Pelegrín Castillo, en la sesión del pasado miércoles al cabo de una tensa discusión entre el Presidente en funciones de la Asamblea y su colega de hemiciclo y partido José Ricardo Taveras, explotó con acento exasperado ?dejemos la sesión hasta aquí que ya hemos hecho bastante daño?.
Todavía al texto constitucional le queda un buen trecho de discusión. Los cálculos más optimistas sitúan su conclusión en la segunda quincena de Octubre. No parece que la actitud general que ha prevalecido hasta ahora en la mayoría de los asambleístas vaya a reportar algún cambio. Al final, la impresión predominante es que la nueva Carta Magna no va a resultar precisamente reflejo de lo prometido y esperado.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-10-05 16:00:50