Mario Rivadulla
Martes 6,10,09
CHOFERES: LOS DUEÑOS DEL PAIS
Noticia de fin de semana: un chofer que cubre la ruta 22-28 de la Autopista Duarte fue herido de un machetazo en la cabeza por otro conductor cuando se disputaban un pasajero. El responsable, pese a que fue perseguido por un grupo de indignados ciudadanos, puso darse a la fuga. El agredido recién falleció a consecuencia de la grave herida recibida.
El hecho no debía motivar al menor asombro. En realidad así ocurre por cuanto no tiene nada de singular ni extraño tratándose del sector choferil, donde impera una competencia desmedida, desordenada y extraordinariamente agresiva. Los enfrentamientos violentos entre conductores de distintas federaciones y sindicatos son tan frecuentes que terminan por dejar de ser noticia. Grupos que se arman de machetes, cuchillos, palos y bates y donde de cuando en vez, asoma un arma de fuego, se disputan el control de las paradas y la operación de las rutas sin que nadie parezca ponerles freno. No es por gusto que el vespertino El Nacional de Ahora los ha calificado con justeza como ?los dueños del país?.
En gran medida lo son. Campean por sus respetos. Acortan rutas y aumentan los pasajes de manera totalmente medalaganaria. Obligan a las autoridades por lo general a someterse a sus exigencias. Organizan huelgas y ?paros sorpresa?, una modalidad abusiva que sin previo aviso afecta el desplazamiento de miles de personas de escasos recursos que son los que hacen uso del transporte público.
Obtienen préstamos y avales del Estado para adquirir sus flotillas. A poco, muchos de los ómnibus muestran señales visibles de desatención y deterioro prematuro. No parece importarles. El Estado siempre provee. Miles y miles de millones de pesos invertidos en adquirir ómnibus, minibuses y hasta carros del concho se han ido por las alcantarillas.
Ah, y no olvidemos la libre competencia. Esa es una palabra que no existe en su diccionario. A todo aquel que trate de interferir con el pésimo servicio que brindan, de enfrentar su monopolio le espera la airada reacción de los ?padres de familia?, que apandillados, les romperán los cristales y les dañarán sus ómnibus, obligarán a bajarse a los pasajeros y amenazarán y agrederán a sus conductores y empleados. Con lo mío, nadie se mete.
Su poder es tan grande que desafían a una multinacional como la Texaco, cerrándole a sus camiones el acceso al puerto de Haina. Sometidos a la justicia, desacatan un fallo judicial que declara ilegal el boicot. La cosa termina nada menos que en el propio despacho del Presidente de la República, fungiendo como mediador.
Con un sistema de transporte caótico y mafioso, cerrado a la sana competencia, que no vacila en desafiar y enfrentar la autoridad y que abusa y maltrata a los usuarios que pagan por el mal servicio que reciben, que bloquea puertos y carreteras, declara huelgas y promueve ?paros sorpresa? con total impunidad, ningún país puede avanzar.
Es lo que nos ha estado ocurriendo. Es lo que tiene que cambiar.
TELEFUTURO. Teledebate. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-10-07 15:01:25