Con la Juramentación y designación de unos 35 Jueces en la Administración Judicial que preside el DR. JORGE SUBERO ISSA, cabe destacar situaciones presentes y futuras; que algunas serán beneficiosas y otras perjudiciales.
La mayoría son jóvenes, con vocación de servicios, con una capacidad intelectual probada; ya que algunos obtuvieron índices académicos de Laudes. Otros fueron evaluados sin tomar en cuentas contaminaciones políticas o favores del poder, y otros, fueron designados, debido a las necesidades que tienen ciertas comunidades del país, donde por eliminar un delito se comete un crimen.
Ahora bien, lo grave del caso, es que estos nuevos Jueces, son Mujeres. El sistema judicial dominicano esta tan feminizado que entre los Tribunales de Familia, la composición Judicial, obedece a un 85% de mujeres. La juez es una mujer; la Fiscal; es una mujer, la secretaria; es una mujer y ahora los Policías; son también mujeres.
Cada vez que un hombre es acusado de violencia intrafamiliar, de violación a menor, o de pensión alimentaria, va con un 70% de una sentencia o resolución judicial anticipada en su contra. Claro, hay hombres que en vez de la cárcel merecen el cementerio.
Si algo tienen nuestras mujeres dominicanas, es que son muy unidas, muy dolidas y muy inconciliables a la hora de violaciones o violencias intrafamiliares. La justicia debe ser Balanceada. A la hora de decidir quienes ocuparan tal o cual plaza, por lo que hay que designar a Hombres y Mujeres. El sistema judicial dominicano, esta compuesto de un 65% de Mujeres y esto generaría un grave daño a la familia. Por eso, en vez de fortalecer la Secretaria de Estado de la Mujer, debería eliminarse esa Cartera y crearse la Secretaria de Estado de la Familia, ya que la mujer no es más importante que el hombre ni que los hijos. La composición del estado debe ser balanceada porque ¨lo importante no es donde estamos Sino hacia donde nos dirigimos. Si seguimos mirando solo para un sexo, sabiendo el vacío y en la orfandad en que dejamos al otro sexo, estaríamos quedando tuertos al problema y ciegos al peligro que enfrentaría el futuro de la justicia dominicana.
DR. WHENSHY WILKERSON
2009-10-20 21:58:54