Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Jueves 22,10,09

De perturbadora, injustificada, infame, mezquina y canallesca es lo menos que cabe calificar la carta abierta dirigida a las autoridades haitianas por un grupo de organizaciones de esa nacionalidad que dizque trabajan a favor de los migrantes y de los derechos humanos, denunciando una supuesta campaña puesta en marcha de este lado de la frontera en contra de sus connacionales que residen en el país.

El listado de acciones que comprendería dicha campaña no puede ser más alarmante. Según la misiva en cuestión involucraría ?nuevos ataques contra los migrantes haitianos como los que ya se han producido en numerosas ocasiones en el pasado? recordando que ?generalmente después de estas campañas se producen hechos desafortunados contra los migrantes haitianos como crueles asesinatos, incendios provocados y repatriaciones masivas?.

Los firmantes reclaman del Presidente René García Preval y la Primer Ministro Michele Duvivier hacer frente a esta situación, sin detallar el alcance de las posible acciones, al tiempo de solicitar la designación de nuevo embajador de su país en el nuestro, alegando que el actual, Fritz Cineas, un diplomático de larga carrera quien ya antes había desempeñado esas mismas funciones aquí, no ha hecho nada a favor de los residentes haitianos.

Las organizaciones firmantes de las cuales poco o nada se había oído mencionar con anterioridad, demuestran sin dudas una gran capacidad de falsedad y fabulación.

¿Acaso al hablar de la alegada campaña antihaitiana se refieren a que, quizás con excesiva pero justa preocupación, se han manifestado opiniones alertando sobre cualquier intento de grandes potencias de pretender la unificación de la isla? ¿De intentar convertir en un todo, elementos que son muy disímiles y con escasa o ninguna vocación aleatoria, lo que por otra parte tenemos entendido que rechazan de plano y con muy buen juicio no pocas mentes esclarecidas del otro lado de la isla?

¿Acaso no residen de este lado, conviven, trabajan más de un millón de haitianos, de los cuales apenas once mil tienen registrada su residencia legal en el país, quienes envían cientos de millones de dólares anualmente de ayuda familiar al otro lado de la frontera y disfrutan de atenciones de salud y otros servicios? Cierto que muchos contribuyen con su mano de obra al sostenimiento de actividades económicas importantes del país como la construcción y la agricultura, entre otros, pero no menos cierto que gracias a ello han encontrado y disfrutan de un medio de vida bastante superior al que le ofrecía la infinita miseria que prevalece en Haití. Pero? cuál sería la situación actual de Haití en el plano económico, social, político y de orden público sin esas remesas y de tener que acoger en su territorio a ese gran contingente de sus nacionales que residen aquí?

¿Dónde están esas deportaciones masivas? ¿Esas persecuciones inclementes? ¿Acaso hechos penosos que han ocurrido de manera aislada y que en no pocos casos han sido originados por las acciones punibles de algunos haitianos puede argumentarse como norma generalizada de conducta de la sociedad y del gobierno dominicanos hacia la numerosa comunidad del vecino que reside dentro de nuestras fronteras?

¿Qué hay en el fondo y detrás de ésta, que sí puede conceptuarse de campaña sostenida y denigratoria contra la República Dominicana por parte de algunas organizaciones haitianas y compartes dominicanas para presentarnos como un país esclavista, en tanto nuestros presidentes, cancilleres y embajadores han aprovechado cada ocasión que se le presenta en los foros internacionales para reclamar la ayuda que requiere Haití a fin de poder salir del estado de penosa postración en que se encuentra?

De esperar que nuestra Cancillería reaccione con toda energía para reclam|ar del Gobierno del Presidente García Préval rechazar el contenido y reclamo de la carta que comentamos, verdadero monumento a la infamia y que en vez de propiciar acercamientos y colaboración entre ambos lados de la isla de la que somos obligados condómines tiende por el contrario, a promover el odio y la confrontación donde debieran prevalecer exclusivamente la comprensión y la buenavecindad.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?

2009-10-23 16:51:54