Mario Rivadulla
Viernes 23,10,09
LA LEY DE PARTIDOS
Tal como señalamos en un Tiro Rápido anterior se está registrando una creciente preocupación y reclamo a los partidos políticos para evitar en sus filas y sobre todo, en sus candidaturas a cargos electivos, la penetración de recursos del narcotráfico, la corrupción y otras actividades delictivas.
Se trata de una expresión saludable de responsabilidad ciudadana, más si tomamos en cuenta los grandes caudales económicos de que hacen gala para asociarse complicidades, doblegar espinazos y sobornar autoridades que les permitan desarrollar sus turbios negocios con las mayores facilidades y margen de impunidad. Ocioso señalar que el ejercicio político y el poder congresional constituyen focos de la más alta atracción para estos grupos que manejan el crimen organizado en sus diferentes modalidades.
Ahora bien, entre el deseo y la realidad, el pensamiento y la acción existe una brecha que es preciso cubrir. Es sobre ese espacio a salvar que acaba de alertar también de manera muy oportuna, el magistrado titular de la Junta Central Electoral, Eddy Olivares, quien desde hace tiempo ha venido llamando la atención sobre la necesidad de adoptar medidas para evitar que los procesos electorales puedan verse contaminados con dineros de fuente dudosa, o más bien de procedencia claramente delictiva. El juez Olivares recuerda que al presente el organismo rector al que pertenece, no dispone ni del marco jurídico ni de los medios para poder enfrentar ese riesgo de manera efectiva.
Lamentablemente es así. Esa brecha es la que permitiría cerrar la Ley de Partidos que está depositada en el Congreso Nacional, y que entre otras necesarias regulaciones orientadas a adecentar el ejercicio político en el país, le otorgaría a la Junta Central Electoral potestad para poder auditar no solo el destino de los fondos que por su conducto reciben las organizaciones partidarias como asignación establecida en el Presupuesto Nacional, sino también el origen y empleo de los fondos que logren captar de fuente privada. Es aquí precisamente, donde existe el peligro de que entren a jugar los dineros sucios del narcotráfico y el crimen organizado.
Si mal no recordamos, existe un compromiso por parte de las Cámaras Legislativas de abocarse a conocer, discutir y aprobar la misma una vez finalizados los trabajos de la nueva Constitución. Esta se encuentra ya a punto, lo que dejaría espacio libre al Congreso para dar atención inmediata a varios asuntos de alto interés nacional que quedaron a la espera de que el mismo, ya liberado de sus responsabilidades como Asamblea Revisora, pueda reasumir sus funciones normales.
Aún cuando no son pocos los que piensan que cumplido el largo trámite de la nueva y debatida Carta Magna debe quedar muy escasa disposición en los legisladores para despachar la agenda de temas acumulados a fin de poderse dedicar en cambio por entero a las tareas proselitistas que les permitan conservar sus curules, ahora con el atractivo de un prolongado período de seis años, cabe alentar la esperanza y reclamo de que cumplan el compromiso contraído de aprobar la Ley de Partidos que busca organizar, modernizar y contribuir a adecentar el ejercicio político y por extensión, a mejorar la deteriorada imagen de nuestra tan cuestionada clase política nacional de la cual forman parte.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-10-26 16:17:21