Opiniones

Los partidos políticos ante la educación y la centralización

Hay un aspecto muy importante que toda organización política debe tomar en cuenta, y es el relacionado con la educación del ciudadano. Una sociedad que tiene buenos niveles educativos tiene, como es natural, ciudadanos preparados para afrontar, tanto los desafíos de sus familias como los desafíos que les impone la sociedad como ciudadanos y como ente activos con derechos y deberes que tienen que cumplir en el seno de esa misma sociedad.

En cambio, una sociedad que no educa ni desarrolla los niveles de conocimientos de sus ciudadanos, de acuerdo con los niveles alcanzados por el mundo actual, que cada vez exige mayores niveles de preparación técnica y profesional de sus ciudadanos, no puede avanzar con rapidez a mayores niveles de participación en la producción y distribución de las riquezas de su nación, si no tienen una preparación que les permita insertarse, como profesionales o técnicos, en el sector productivo nacional.

Hay organizaciones políticas en el presente y las ha habido en el pasado que entienden que a menor nivel de formación de los ciudadanos, existe mayor nivel de control por parte del Estado o el gobierno de turno sobre los diferentes sectores de la población. Entienden que a mayor nivel de formación educativa y profesional de sus conciudadanos existe menor posibilidad de que los mismos sean manejados y manipulados para asimilarlos a ciertos tipos de comportamientos que se acomoden a la aspiración de un una dirección política compromisaria con la centralización y la sumisión.

Por esa razón algunas organizaciones que han dirigido el Estado, en ocasiones, han optado, desde el gobierno, por no priorizar ni importantizar la educación de los ciudadanos, porque se asocia el desarrollo de los conocimientos del individuo con mayores niveles de independencia en sus actuaciones y eso, se entiende, aleja al ciudadano de los objetivos que se ha trazado la organización centralizadora, ya que quienes son partidarios de la centralización política entienden que las organizaciones políticas deben dirigir el Estado con personas sumisas ante que con dirigentes y profesionales con conocimientos cabal de su rol dentro de la sociedad y el gobierno.

Toda organización democrática debe estar consciente que el ejercicio de gobiernos autocráticos, que tuvo buenos resultados en el pasado, ya en la actualidad no tiene posibilidad de éxito en las sociedades presentes, inmersas en un proceso de apertura e intercambios fluidos de relaciones económicas y de de comunicaciones globales, por eso en el contexto social y político actual es casi imposible el ejercicio de organizaciones políticas con características autocráticas, debido a los cambios operados en las estructuras internas de las economías nacionales, que no permiten el ejercicio y crecimiento de organizaciones políticas enfocadas sólo en tareas centralizadoras.

Los escasos niveles de centralización política que ocurren en el presente son el producto de reformas económicas, jurídicas, políticas y sociales que se llevan a cabo en el seno de las instituciones representativas del Estado con el fin de lograr cuotas importantes de poder económico y político entre los diferentes sectores sociales que interactúan en torno a los intereses del poder. Sin embargo estas reformas no son el producto de la voluntad de un solo dirigente o de una sola organización política como ocurría en el pasado.

El tipo de organizaciones políticas que se están imponiendo en el presente son diferentes a las del pasado; estas tienen características más abiertas y más democráticas, en la medida en que ya toda organización, sea empresarial, política o eclesiástica debe auxiliarse del trabajo en equipo de sus miembros, ya que esa es una condición necesaria para las organizaciones poder avanzar con ciertos niveles de éxitos en las tareas que se han propuesto desarrollar de cara al futuro.

La educación, como medio de formación de los individuos, permite a las personas mayores niveles de comprensión del individuo y la sociedad y de esa forma permite un mayor rendimiento en el trabajo en equipo de los miembros de las principales instituciones representativas, por eso la educación, en la medida que pone al individuo en mayor capacidad de comprender la realidad social de su país, al mismo tiempo potencializa los niveles de organización que deben darse entre los diferentes grupos humanos que conforman las instituciones nacionales.

Sólo un ciudadano formado y educado puede conseguir que otros individuos tomen consciencia de que sólo actuando de forma común, dentro del marco legal trazado por la sociedad democrática, se pueden alcanzar conquistas y niveles de compromisos y solidaridad, que permitan la multiplicación y reproducción de personas cada día más comprometidas en ayudar al crecimiento material y educativo del país.

Cuando una organización política y sus dirigentes tienen la visión de que a mayor nivel de educación existe menos posibilidad de perpetuar organizaciones autoritarias, ya que no existirán niveles de ignorancias que permitan la multiplicación de los factores que permiten mayor control del ciudadano para asimilarlo a favor del interés de ese tipo de organización, la sociedad y sus principales instituciones crecen. Cuando la educación del ciudadano permita la disminución de las dadivas que entraña el clientelismo político, en esa misma medida las ideas democráticas y los dirigentes que las promueven crecerán en el seno de la sociedad.

Cuando eso ocurra tendremos ciudadanos no sólo más formados, sino también más democráticos. Por medio de la educación y la formación, cuando las personas salen de la ignorancia son menos manipulables a favor de los intereses de quienes dirijan el Estado y los partidos. A mayores niveles de conocimientos y de educación del individuo corresponden menos controles sobre las personas, ya que estas estarán en condiciones de discernir sobre lo que es bueno y lo que es malo y lo que les conviene como ciudadanos.

La formación educativa de los ciudadanos debe ser un aspecto que toda organización debe tomar en cuenta para cada día tomar mayor consciencia de la importancia que tiene hacer mayores esfuerzos y aportes económicos a favor de la educación de los ciudadanos, ya que una sociedad con conocimientos y en capacidad para asimilarlos, no sólo apoyara a la organización política que desde el Estado tome esas medidas, si no también que será un promotor permanente de las ideas y tareas que lleva a cabo esa organización que esta al frente del gobierno.

Cuando se obstaculiza la educación del ciudadano se esta obstaculizando el crecimiento del país y se obstaculiza además el crecimiento de la organización política que esta frente al Estado y de los dirigentes medios y profesionales que hacen vida en la sociedad, ya que una sociedad en que sus ciudadanos no están en condiciones de aportar ideas y soluciones para apuntalar las medidas gubernamentales y las ideas puesta en marcha desde el Estado por la organización política que lo dirige no esta en condiciones de fortalecer una conciencia colectiva sana y creativa y cuando eso ocurre se debilitan las creencias y los valores que la gente debe tener a favor de la viabilidad de la democracia.

Una organización política comprometida con el crecimiento económico, democrático, participativo y solidario del ciudadano, no debe desconocer esa realidad para poder tener mayores niveles de eficacias en las tareas políticas en el seno de la sociedad y en el ejercicio gubernamental cuando este dirigiendo el Estado.

Evelio Arroyo es Sociólogo, Abogado y Escritor

2009-10-26 19:06:05