Mario Rivadulla
Lunes 26,10,09
El pasado viernes, el Banco Central estuvo de aniversario celebrando sesenta y dos años de su creación. La ocasión sirvió de marco a un prolijo y bien estructurado discurso del Gobernador del Banco Central, licenciado Héctor Valdez Albizu. abarcando una amplia panorámica desde el contexto internacional en que se ha debido desenvolver la economía dominicana a partir de la crisis financiera mundial hasta las perspectivas que prevé para el futuro inmediato, y unas reflexiones finales en las que, si bien expresa optimismo, no silencia los grandes desafíos que tenemos por delante.
No vamos a sumergirnos en el comentario de los diferentes ángulos que contiene el discurso de Valdez Albizu, cosa por demás imposible dada la extensión del mismo y la diversidad y complejidad de temas que abordó en contraste con la obligada brevedad del Tiro Rápido.Hay además, aspectos que han estado tan a la vista y han sido objeto de sobrado reconocimiento, que no requieren de mayor énfasis. Tales la estabilidad macroeconómica y de la prima del dólar, el sostenido crecimiento de la economía de años precedentes, el prudente manejo de la crisis y el control de la inflación sometida a la camisa de fuerza de un solo dígito de baja estatura. Su gestión en este sentido, ha desafiado y superado exitosamente hasta ahora los más sombríos pronósticos.
De lo que sí consideramos oportuno hacer eco e insistencia es de uno de los párrafos de sus Reflexiones Finales, cuando señala, citamos textualmente, ?Hay grandes temas en la Agenda Nacional que requieren del esfuerzo mancomunado de los sectores público y privado, como la solución del problema del sector eléctrico y avanzar hacia una mayor equidad social, entre otros. En esta tarea desafiante debemos todos sentirnos compromisarios?. Hasta aquí la cita.
Valdez Albizu tiene sobrada razón. Sus palabras equivalen, aún cuando no lo mencione literalmente, a la necesidad que tantas veces hemos apuntado, de un proyecto de nación que abarque los temas esenciales que integran la Agenda Nacional y que resulta indispensable afrontar con sentido de unidad, si queremos que el futuro nos abra las puertas a la prosperidad y bienestar a que todo pueblo tiene derecho y oportunidad de alcanzar en la medida en que transite por la ruta adecuada y despliegue el esfuerzo requerido.
Como bien advierte el Gobernador, es una tarea a ser compartida por los sectores público y privado. El uno, creando las facilidades necesarias para que el segundo pueda desplegar a plenitud todo su potencial de crecimiento y desarrollo, al tiempo de ejercer de manera efectiva las labores de fiscalización y control que corresponden al Estado y a las que la experiencia, en particular la más reciente cuyos efectos estamos comenzando a dejar atrás, demuestra que no puede ni debe renunciar.
Acoplar estas dos piezas es fundamental para que el engranaje del progreso pueda ponerse en marcha. Concertar en vez de confrontar. Conciliar las necesidades del uno con los intereses del otro. Trazar un camino por el que ambos puedan transitar del brazo, sin traumas ni quebraduras. Para hacer crecer la economía, crear empleos que es la única forma efectiva de combatir la pobreza, promover una mayor equidad social y asumir de conjunto el compromiso de echar el país adelante encarando con firmeza los problemas vitales de la nación, desde la seguridad ciudadana, la corrupción y la crisis eléctrica hasta la apremiante necesidad de impulsar la educación, la salud y la lucha contra la pobreza.
Si logramos esto, el futuro será nuestro.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-10-27 17:42:40