Mario Rivadulla
Jueves 29,10,09
PENOSO Y PREOCUPANTE
En semanas recientes se divulgó la información de que cientos de escuelas públicas carecían y siguen careciendo de directores, subdirectores y maestros para impartir docencia. Uno o dos días más tarde, el Secretario de Educación, Melanio Paredes, anuncio la convocatoria a un concurso de oposición para llenar dos mil 584 plazas vacantes en el sistema escolar. Las pruebas se celebraron del 19 al 21 de Octubre y a las mismas se presentaron dos mil 534 profesores optando por los puestos disponibles.
Los resultados de estas pruebas fueron frustratorios. Apenas 594 de los participantes lograron llenar los requisitos para ser nombrados. Esto representó apenas 23.4 del total, menos de la cuarta parte. Como si fuese poco, la gran mayoría pudo calificar a duras penas con el mínimo de puntuación requerido. Obviamente, casi dos mil plazas van a seguir vacantes, salvo que se contrate a profesores extranjeros y que, en una segunda convocatoria, se consiga un mejor resultado.
Para nadie es secreto que cada vez que se han hecho evaluaciones regionales e internacionales sobre la calidad de la educación, nuestro país sale con su imagen bastante averiada. Ocupamos en cada caso el último lugar o aparecemos entre los tres finalistas pero contados por la cola. Cada vez que esto ocurre se levantan voces reprochando el hecho de que ni éste ni ningún gobierno anterior ha cumplido la disposición constitucional de dedicar un cuatro por ciento del Producto Interno Bruto a la enseñanza.
Es cierto y lamentable. Pero también lo es que no todo el problema radica en la escasez de recursos que destinados a la educación. Como hemos señalado en otras ocasiones el problema es multifactorial. Va desde la precariedad de fondos, falta de aulas suficientes y adecuado equipamiento como en los deficientes métodos de enseñanza, basados en la simple memorización. A los alumnos en la inmensa mayoría de los casos, no se les enseña a analizar, razonar y resolver situaciones sino simplemente a tratar de almacenar conocimientos.
Obvio que para lograr lo primero, se precisa de buenos profesores, de maestros capaces, bien edificados y con vocación creativa. Los alumnos son como esponjas. Recogen lo que se les enseña en el aula, enmarcada por lo general en un sistema obsoleto y deficiente transmitido por maestros que de tales solo poseen el titulo.
Las pruebas convocadas por Educación que acaban de culminar con tan deprimentes resultados son un claro ejemplo de ello. Un resultado tan penoso y preocupante debe recordarnos que no es posible una educación de calidad mientras no contemos con maestros debidamente calificados. Tal es uno de los principales requerimientos que demanda la docencia nacional para poder salir del ominoso puesto de retaguardia que ocupamos, cada vez que toca a los organismos internacionales evaluar los niveles de enseñanza en nuestro país en comparación con los demás de la región y del Continente..
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-10-30 16:26:46