Mario Rivadulla
17 de Diciembre de 2009
LA PIPA DE LA PAZ
Tradicionalmente se considera la Navidad tiempo de reconciliación. De perdonar todo agravio, sacudir el espíritu de cualquier resentimiento por justificado que pueda resultar, de hacer una especie de borrón y cuenta nueva con vistas al futuro inmediato.
Un buen ejemplo de ello lo acaban de dar el Secretario de Estado de Salud Pública, Bautista Rojas Gómez y la nueva directiva del Colegio Médico Dominicano, encabezada por el doctor Senén Caba. al reunir a ambos junto con funcionarios cercanos de un lado y su directiva por otro respectivamente, en un almuerzo de confraternidad, Este encuentro está supuesto a iniciar una nueva etapa de negociación y entendimiento entre las autoridades sanitarias y los directivos del gremio profesional, para tratar de llegar a una avenencia en torno a la aspiración de la clase médica de ver aumentados sus salarios actuales de la forma más significativa posible.
Después de la larga y tormentosa gestión al frente del Colegio Médico del doctor Waldo Ariel Suero, quien estableció un récord de muy dudoso mérito de paralizaciones hospitalarias sin lograr haber alcanzado una sola reivindicación a favor de la clase médica, se abre ahora una posibilidad real de poder armonizar los reclamos del Colegio con las posibilidades presupuestarias del gobierno.
Cuando el doctor Caba ganó la presidencia del gremio médico, se temió que siguiera los pasos de Suero, de quien recibió apoyo, y diera continuidad a la política de lucha seguida por éste. Pronto se encargó de despejar dudas al respecto expresando de manera categórica que llegaba al cargo con su propia agenda y estilo. Esas declaraciones permitían deducir que estaba marcando distancia con el cuestionable e infructífero desempeño de su predecesor.
De esta parte del conflicto, parecen haber captado la señal. El propio doctor Rojas Gómez, en lo que pudiera entenderse como un mensaje de reconciliación, dispuso la reposición en sus cargos de los doctores Caba y Suero, cancelados cuando el incidente de la agresión al director del hospital Moscoso Puello, quien estuvo presente en el encuentro y rubricó con un estrechón de mano el borrón y cuenta nueva. De esperar que ahora, después de compartir la pipa de la paz, se reabra el proceso de conversaciones que nunca debió cerrarse. Sobre todo, que se destierre de una vez y para siempre el recurso de apelar a las huelgas hospitalarias como instrumento de lucha, en perjuicio de las clases más necesitadas del país.
Porque al cabo de tantos años de paros y de periódica confrontación, ha llegado el momento de dejar bien establecida la garantía del paciente de ver respetados sus derechos. Este, insistimos, una vez más, es el eje fundamental de todo sistema de salud y por consiguiente, debe ser preservado su derecho a recibir las atenciones profesionales y hospitalarias requeridas en todo tiempo y lugar, sin que nada ni nadie le prive del mismo.
Confiemos que se llegue a un arreglo que ponga fin al largo conflicto y abra para la clase médica un merecido horizonte de mejor retribución, pero también para los pacientes de que en el futuro sus derechos asistenciales van a ser debidamente garantizados sin sufrir ningún tipo de menoscabo.
TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2009-12-18 19:58:21