Opiniones

DE LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA DOMINICANA SOLIDARIA CON EL PUEBLO DE HAITI

-PROPUESTAS CONCRETAS-

Ante la catástrofe por la que vive nuestro hermano pueblo de Haití, sacudido terriblemente por un sangriento movimiento telúrico de escala mayor, me permito sugerir las siguientes ideas concretas; las cuales someto humildemente al conglomerado universitario nacional, a los Rectores de las universidades del sistema de educación superior del país y, muy particularmente, al rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD):

1. convocar a la menor brevedad una reunión urgente de los Rectores del sistema para acordar una ruta de trabajo inmediata y de mediano plazo de todo el sistema, dado el estado de emergencia existente en Haití, Estado y nación que de hecho cohabitan en nuestro mismo suelo y con nuestra misma agua.

2. declararse en sesión permanente y, entre otras cosas, convocar de inmediato una reunión conjunta de los directores de carreras y departamentos en capacidad de intervenir rápidamente a través de acciones de apoyo y socorro, como son las áreas de ingeniería y arquitectura, ciencias de la salud, agronomía, veterinaria, psicología, sociología, antropología, biología, microbiología y parasitología, física, contabilidad, con la participación de los comités universitarios de prevención y mitigación de desastres, donde los hubiere, con el fin de desatar una lluvia de ideas y propuestas que den paso a un primer plan operativo inmediato;

3. establecer una coordinadora de rectores que organice y armonice las acciones conjuntas que los universitarios podamos desplegar directamente en Haití, las que se puedan efectuar en el país y las que se puedan coordinar, a título de apoyo, con las autoridades nacionales responsables de las políticas de desastres. Esta estrategia no compromete la libertad de cada centro de tomar iniciativas particulares, si así lo considerase;

4. dicha coordinadora podría instruir las áreas de conocimientos citadas, en el sentido de iniciar los trabajos de contacto y organización del personal profesional y estudiantil dispuesto y con las competencias debidas que acompañarían los trabajos acordados;

5. establecer contacto con las universidades haitianas, a través de sus representantes, para manifestar el dolor del pueblo y la comunidad universitaria dominicana, y comunicar nuestra decisión de aunar voluntades en el trabajo con las universidades del hermano país, para, en este momento infausto, contribuir a la mas pronta y menos traumática recuperación del pueblo de Haití;

6. diseñar una estrategia logística y designar responsables, a los fines de iniciar pasos orientados a potenciar los recursos propios, de colaboradores y voluntariados nacionales y en el extranjero que servirían de sostén y garantía de ejecución de las políticas acordadas y el acometimiento de accione de socorro, apoyo, evaluación, planeamiento, asistencia curativa y preventiva, transportación, estudios, orientación, entrenamiento y capacitación, reconstrucción y ordenamiento urbano, asesorías, entre otros, para lo cual se necesita fondos económicos, vehículos (pesados, sencillos, camionetas,

autobuses, minibuses, motocicletas, camiones, helicópteros, avionetas, todo-terreno), combustible, carpas gigantes y sus ajuares básicos, casas rodantes, furgones, carpas-hospitales, generadores eléctricos, celulares conectados satelitalmente, etc.

7. iniciar por universidad el registro de voluntarios/as, a través de un protocolo estandarizado, donde de destaque(n) la(s) competencia(s) y/o prestación(es) del voluntariante, cuya incorporación a la estrategia solidaria podría ocurrir de forma inmediata o ulteriormente;

8. definir y ordenar las estrategias y acciones a seguir, una vez termine la primera fase de la catástrofe, a sabiendas que el drama humano y social que acompañará la fase siguiente (mayor pobreza, hambre, desesperanza, epidemias, desesperación, división y dispersión familiar, ruina económica, cierre de empresas, baja en la producción, atomización social, trauma y terror sicológicos, orfandad, viudez, desamparo, desolación y otros fenómenos no menos dolorosos, será de magnitudes tan grandes o mayores que las provocadas por el evento natural, de forma tal que la República Dominicana no podrá escapar de tales consecuencias y frente a lo cual el sistema universitario nacional debe colocar sus sabios académicos y aliados internacionales, con tiempo, a medir impactos y formular posibles soluciones, según las contingencias proyectadas;

9. organizar a mediano plazo un Seminario Nacional Académico (de todas las universidades con competencias) para analizar y discutir con rigurosidad científica el asunto de las construcciones en R.D., la realidad geológica, ordenamiento urbano y organización territorial, historial sísmico, seguridad y riesgo sísmicos, la base legal de las construcciones, el seguro de construcción, derecho ciudadano (comprador), políticas y estrategias de respuesta (estatal y ciudadana) ante eventos naturales con efectos catastróficos, entre otros elementos, para procesar y trabajar un banco de propuestas;

10. establecer por universidad una línea telefónica con la cual puedan entrar los universitarios en contacto con sus autoridades, recibir información sobre la ruta solidaria de trabajo y donde pueda comprometer su respaldo profesional voluntario, así como la ayuda económica-material dispuesta a aportar;

11. hacer una proclama de las universidades nacionales a las universidades de la comunidad internacional solicitando apoyo solidario económico, material y profesional de urgencia inmediata y a posteriori para la hermana República de Haití.

Lorenzo Vargas-Lenchy

Coordinador General

13 de enero de 2010

2010-01-14 21:36:35