Mario Rivadulla
Martes 26, 01, 2010
LA SOLUCION HONDUREÑA
Honduras se ha vuelto de nuevo un tema caliente debido al acuerdo suscrito entre Ricardo Lobo, emergido como Presidente en unas elecciones que siempre serán material de controversia y el Presidente Leonel Fernández, al parecer con la aceptación del depuesto Manuel Zelaya, quien vendrá al país dotado de un permiso especial del brazo del mandatario dominicano, aparentemente para permanecer un par de semanas aquí y luego radicarse en México.
Leonel Fernández ha recibido críticas sobre todo de los sectores más extremistas, que consideran y no les falta razón, que la forma en que Zelaya fue expulsado del poder y del país constituye un precedente funesto y un acto de regresismo en el avance democrático del Continente.
Descartado que la solución de la crisis no es la ideal que planteaba la reinstalación de Zelaya en la Presidencia hasta completar el término de su mandato constitucional. Lamentablemente la presión ejercida desde todos los ángulos sobre el gobierno provisional encabezado por Micheletti no logró el propósito. Si bien se produjeron manifestaciones en Honduras a favor de Zelaya, las mismas no lograron crear un clima revolucionario que permitiera su vuelta al poder, pese al atrincheramiento de éste en la embajada de Brasil en una un tanto extraña forma de asilo, desde la cual pretendió,con poca fortuna, levantar un movimiento nacional que lo devolviera a la presidencia. En tanto Micheletti y su gente resistieron todas las presiones, jugaron al tiempo y celebraron las elecciones que habían sido convocadas antes de la salida de Zelaya del poder con los mismos partidos y candidatos y al parecer,con una razonable asistencia de electores, mientras la protesta popular iba perdiendo fuerza hasta disiparse.
Vencido el tiempo del mandato constitucional de Zelaya, agotadas las gestiones en su favor, después de cuatro meses de permanecer en la sede carioca, como el mismo comentó no sin cierto deje de resignación, durmiendo en un colchón colocado en el piso, no parece que le quedara ninguna otra alternativa de lucha, al menos al momento presente. Esto luce haberlo comprendido el propio Zelaya al aceptar como aparentemente ha ocurrido, la gestión mediadora de la que ha sido eje Leonel Fernández.
Es lógico pensar que Zelaya consultó su decisión no solo con la almohada sino también con los gobiernos que le han estado apoyando, desde Hugo Chávez, al que se acusa de haber sido el detonante de la crisis hondureña, hasta Lula da Silva, quien dispuso lo acogieran en la embajada brasileña en Tegucigalpa. Como también se hace cuesta arriba imaginar que Leonel Fernández, ya muy avezado en estos menesteres de diplomacia continental, actuara por su exclusiva iniciativa, con riesgo de hacer el ridículo de un acuerdo al vacío, sin haber explorado previamente la opinión de otros mandatarios del área para garantizar su aceptación del mismo.
Insistimos en que no ha sido la solución ideal por la que se abogó en principio y que compartimos a plenitud en su momento, no por Zelaya que a nuestro juicio trilló con sus errores el camino de su deposición, sino por el negativo referente que constituye para el fortalecimiento de la democracia continental, tantas veces hollada en el pasado. Pero a estas alturas, sin ninguna otra opción viable a la vista que tampoco han aportado quienes se limitan a criticar el acuerdo, habiéndolo aceptado el principal doliente que es el propio Zelaya, vencido su período constitucional y considerando que no es dable mantener en un limbo indefinido la crisis hondureña sin una solución de continuidad, no se nos ocurre ninguna otra posible salida que el acuerdo a que se arribó en Santo Domingo.
Si aparte de censurar el acuerdo, alguien tiene una propuesta mejor es hora de expresarla.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. Martes 26, 01,2010.
2010-01-27 15:52:04