Opiniones

PENSANDO como Obama.

El Jumbo 787 Billones de estimulo, ¿Aterrizara?

Por Johnny Sánchez. Economista.

La crisis financiera de Estados Unidos, que por supuesto ha tenido y está teniendo un impacto recesivo sobre la economía, no es el mayor peligro que enfrentamos.

Por más que los economistas con sus predicciones apocalípticas se hayan convertido en los Casandra pitagóricos del siglo XX, la economía americana hasta el segundo trimestre del 2008 estaba creciendo al 3% anualizado. Afortunadamente, todo parece indicar que se estaba evitando el incurrir en el mismo error del 1930, de dejar caer al sistema bancario y cerrar la economía mediante la Smoot Hawley Act.Roosevelt dijo new deal suelten plata y eso deben hacer todos.

En su discurso Obama dijo: «…la promesa divina de que todos son iguales, todos son libres y todos merecen la oportunidad de alcanzar la felicidad plena esta en la constitución». Este predicamento aparentemente significa que el presidente considera que el actual credo americano no provee tal oportunidad.

Se me antoja que nos encontramos aquí con una contradicción entre el derecho a buscar la felicidad y la posibilidad de alcanzarla.

En la primera la felicidad es responsabilidad del individuo, conforme al dicho del presidente surge la posibilidad de que sea el gobierno el que ha de proveer la felicidad a quienes no la hubieren alcanzado. De esa posibilidad supuestamente moral surge la justificación del poder ilimitado del gobierno.

Permítaseme recordar una observación de Hamilton en El Federalista que dice: «… una peligrosa ambición más a menudo subyace detrás de la especiosa máscara del celo por los derechos del pueblo».

Debo decirle al Sr. Presidente que en esa línea de pensamiento se confunden los derechos individuales con los supuestos derechos humanos. Es a mi juicio en razón de esa confusión que dice: «La pregunta que nos hacemos hoy no es si el gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona».

Supuestamente el funcionamiento es para satisfacer necesidades sociales, pues se refiere específicamente a «ayudar a las familias a encontrar trabajo»(sic).

Comprendo que ante la crisis se requiere una mayor intervención del gobierno, pero la posible generalización de ese principio significa la violación del principio de la limitación del poder político tal como lo establece la Constitución. Pero recordemos a Madison: «si los ángeles fueran a gobernar a los hombres ningún control ni interno ni externo sería necesario». Pero lo hombres no son ángeles…

Por tanto es la ley -la justicia- la que debe regular ese ejercicio.

La crisis actual si bien se considera que fue causada por la falta de regulación, no es menos cierto que la sobre especulación surgida en el mercado inmobiliario fue el resultado de la demagogia inserta en el proyecto de Carter de que cada americano tenía derecho a tener su casa propia. O sea un ejemplo del Art. 25 de La Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El crédito creciente surgido como consecuencia de satisfacer ese supuesto derecho unido a la reducción de las tasas de interés, provocó en el mercado lo que Minsky denominara especulación pura.

Es decir cuando se compran bienes no para usarlos sino para revenderlos.

¿Cómo es posible que la sabiduría de los economistas que hoy se empeñan en predicciones apocalípticas de la economía fueran incapaces de prever que una especulación de esa naturaleza habría de producir una burbuja que necesariamente habría de explotar tan pronto apreciaran los primeros síntomas de que los precios no continuarían subiendo?

Pero más aún debemos reconocer igualmente que esa especulación no benefició ni a los ricos ni a nadie.

Tanto Fannie May como Fredy Mac fueron una creación gubernamental en cumplimiento de «The Community Reinvestment Act» promulgada por Carter y continuada por Clinton.

Obama se juega su futuro político.

2010-02-15 19:59:07