Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Martes 16,02,10

Quizás un tanto demorada pero aún así definitivamente oportuna y a tiempo, la resolución adoptada por el pleno de la Suprema Corte de Justicia estableciendo criterios más estrictos para la aplicación de las medidas de coerción.

En dicha resolución, se dan instrucciones precisas a los jueces para que sean más cuidadosos y exigentes al momento de otorgar libertades bajo fianza a presuntos delincuentes, tomando en cuenta de manera conjunta y armoniosa. como señala el más alto tribunal, los elementos y circunstancias que contempla el Código Procesal Penal.

En la línea que baja la Suprema, se señala a los jueces que deben considerar el hecho comprobado de que el imputado forme parte de una banda criminal, y en consecuencia, si al concederle libertad provisional bajo fianza se estaría poniendo en riesgo la seguridad ciudadana.

Otros elementos a ser evaluados son si al disponer una medida de esa naturaleza se pudiera obstruir la investigación de los hechos imputados, si existe la presunción de que el inculpado pueda reintegrarse al grupo delictivo al que pertenece o se facilita la fuga de otros implicados.

Otro requerimiento establecido por la Suprema y que resulta de suma importancia desde el punto de vista jurídico tanto como disciplinario al analizar la conducta de los jueces, es que en lo adelante cualquier variación en la medida de coerción contra el presunto culpable de un delito, deberá ser debidamente motivada.

Quedará ahora por consiguiente al buen criterio y responsabilidad de los jueces en vez de hacer una simple aplicación mecánica del Código Procesal, decidir sobre el alcance de las medidas de coerción en cada caso, evaluando riesgos y posibilidades, incluídos los antecedentes y el perfil de peligrosidad de cada imputado. Se trata pues de ejercer su margen de íntima convicción.

El Presidente de la Suprema Corte de Justicia, doctor Jorge Subero Isa, al hacer públicas estas disposiciones, señaló que las mismas fueron adoptadas en razón del reclamo persistente y cada vez más generalizado de la ciudadanía de que los tribunales sean más severos a la hora de conocer los expedientes que se le someten, principalmente en los casos vinculados al narcotráfico, el crimen organizado y la delincuencia común cuando ésta va acompañada de violencia que provoque lesiones o muerte de las víctimas. Como admitió el doctor Subero Isa, nunca antes se había registrado un movimiento tan grande demandando que los jueces sean más estrictos, consecuencia de la creciente sensación de inseguridad e indefensión que prima en la ciudadanía.

De cierto que es así. A causa de ello se han acentuado las críticas al Código Procesal Penal considerando que protege más al delincuente que a la sociedad y que, no obstante los cambios registrados en la Administración de Justicia y la presencia dentro de la Judicatura de magistrados honorables y de jueces probos y capaces, la imagen del Poder Judicial acusa un grave y preocupante deterioro. Y si se pierde la fe en la Justicia, tal como hemos advertido en otras ocasiones, la gente termina por tomársela por propia mano lo que es inadmisible en toda sociedad civilizada.

TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?

2010-02-17 14:08:57