Mario Rivadulla
Jueves 18,02,10
La historia es sobradamente conocida por reiterada y los apagones que han vuelto a castigar a la población una especie de crónica anunciada.
Desde que el licenciado Celso Marranzini asumió la dirección de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales de Electricidad, advirtió que no disponía de una varita mágica para resolver la persistente crisis energética en que se desenvuelve el país desde hace más de cuatro décadas.
Hasta donde le ha sido posible con los medios de que dispone y bajo las circunstancias en que se desenvuelve, el hombre ha hecho su trabajo. Ha reducido gastos, incrementado las cobranzas, disminuído el déficit financiero del sector y casi alcanza a cubrir al ciento por ciento el pago mensual a los generadores. Pero aún con ser mucho, eso no basta. De por medio, existe una deuda acumulada con los últimos que alcanza los quinientos millones de dólares, traducidos a pesos más de dieciocho mil millones para la cual el Ministro de Hacienda, Vicente Bengoa, acaba de declarar se está gestionando un préstamo.
Liquidar esta deuda con los generadores fue un compromiso asumido por el gobierno al firmar el último acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a fines del pasado año. Por las razones que sea y que es de esperar se den a conocer al país, ese compromiso no fue honrado. Tal aparece como uno de los señalamientos que menciona el comunicado del organismo internacional publicado ayer en los diarios de circulación nacional. Y tal es también la razón fundamental de la tanda de apagones que estamos sufriendo, que tiene a los usuarios al grito y que ha comenzando a provocar manifestaciones de protesta en distintas localidades del país.
Resolver la crisis energética para que podamos llevar el servicio a un punto razonable de normalidad requiere un esfuerzo complejo a desarrollar en diferentes escenarios desde renegociar contratos que al presente resultan onerosos hasta seguir ampliando el parque disponible con plantas modernas y eficientes. Pero como primer paso, llevar a cero la deuda con los generadores y como segundo, terminar con la evasión y el fraude, poniendo a todos los usuarios a pagar por el servicio de manera tal que pueda hacerse autosostenible.
Mientras arrastremos deudas con los proveedores de energía y más en una cuantía tan voluminosa como la actual y en tanto las distribuidoras sigan sirviendo una cantidad muy superior a la que cobran como ocurre al presente, los apagones seguirán castigándonos en mayor o menor medida pero de manera inexorable, por más esfuerzos que haga don Celso o cualquiera que, cargado de buenas intenciones y con capacidad gerencial pueda estar al frente del sector. Porque como él expresó para solucionar el problema eléctrico no existe ninguna varita mágica.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2010-02-19 14:32:37