Por Manuel Almánzar Castillo.
Mucha gente tiene la ilusión de ser líder, de atraer seguidores, conducirlos y hacer de sus sueños realidades. Muchos quieren llegar a los máximos cargos ejecutivos de la nación y realizar desde estos sus aspiraciones políticas y sociales. Cualquiera que se dedique a estudiar la enorme cantidad de personas de todas las características, formaciones y estilos que han aspirado a llegar a los máximos lugares en la estima pública, notará que no todos lo han logrado, muchas promesas de la política se han quedado sólo en eso?. en promesas. Otros han creído que el dinero los puede convertir automáticamente en líderes, obviando cualidades indispensables para desarrollar determinadas aspiraciones.
Algunos de los más grandes líderes de la nación, con todas las aptitudes necesarias, no han logrado el sueño de llegar a la primera magistratura del país. Con la desaparición de los grandes líderes de la época post trujillista, mucho se habló de la falta de ellos y de las grandes penurias que le esperaban a la nación sin su presencia determinante en la vida política nacional. Sinembargo, las cosas han resultado diferentes, pues la presencia exitosa de Leonel Fernández en la vida política nacional y las tres veces que ha sido electo a la presidencia de la República, lo catapultan entre los grandes dirigentes en toda la historia republicana.
El Dr. Leonel Fernández no sólo resulta un gran dirigente político, un presidente exitoso, sino también un líder de extraordinarias condiciones, que dirige con atinado y certero juicio los destinos de nuestra nación. Sus cualidades de gran líder son proyectadas hoy a todo el continente y mas allá a través de su participación en los grandes foros y en la solución de las crisis recurrentes en las que se ven envueltos hoy en día los países latinoamericanos fruto de las ideas y temperamentos disímiles que hoy abundan en toda América Latina, el papel cada vez más notorio de nuestro presidente hace que su figura sea valorada positivamente en todo el continente y que su imagen sea cada vez más admirada por todos.
Muchos en nuestro país, por razones políticas, han querido ignorar las grandes cualidades del presidente y negar los grandes logros de la sociedad dominicana bajo al liderazgo sopesado y maduro del Dr. Leonel Fernández.
Muchos quisieran estar en su lugar, tener su liderazgo, pero parecen ignorar que el liderazgo no se compra en el colmado. Para llegar a los niveles en que se encuentra hoy el presidente Fernández, se necesita nacer con las condiciones naturales para el liderazgo, tener una figura carismática y atrayente, se necesita estudiar, cultivarse, trabajar mucho en la formación profesional, política y social, se necesita dedicación y entrega, amor por la patria, se necesita de una imagen sopesada, una conducta intachable, una vocación comprobada de servicio, no se requiere de adornos materiales, de lujos, de vanidades, de opulencias, de fortunas, lo que si se requiere es de un discurso coherente una vocación de servicio marcada, una comunicación con el pueblo, un entendimiento natural con la gente, se requiere humildad, sencillez, naturalidad, nada de pose, ni de sonrisa forzadas, en fin ser líder no depende del deseo personal, ni de tener recursos materiales.
El liderazgo del Dr. Fernández ha influido tan contundentemente en la vida nacional, que mientras otros partidos inventan, desempolvan viejos líderes, no encuentran a quien proponer, improvisan, huyen de posiciones a las que aspiraban, trasladan de una lado a otro a sus aspirantes, etc., en el PLD, abunda el talento, presenta los mejores candidatos y a veces se crean dificultades porque más de un dirigente aspira y tiene las condiciones para ganar ampliamente las posiciones que desean, hoy en día el liderazgo local del PLD, luce imbatible y se esperan grandes resultados electorales, garantizando una mayor y mejor presencia en el congreso nacional y en los ayuntamientos.
En todo esto ha sido un factor de primer orden el presidente Fernández, no sólo por la enorme e inocultable obra de gobierno que ejecuta, al colmo que no importa en que rincón del país usted viva, sólo tiene que salir a la calle y se encontrará de inmediato con una o más obras realizadas durante uno de sus gobiernos, lo que quiere decir claramente que estamos ante un presidente con visión, con un proyecto de nación, un gobierno que invierte en el presente y el futuro del país, un presidente que usa positivamente su liderazgo para construir un futuro mejor para todos, un liderazgo determinante, hecho en base a trabajo, dedicación y entrega un liderazgo que viene desarrollándose desde la forma en que fue educado y conducido desde pequeño, de su dedicación a la lectura, de su conducta y disciplina a toda prueba y claro está a lo que representó en su vida el profesor Juan Bosch, el más ilustre de los dominicanos del siglo XX, el creador de los dos grandes partidos de la república y hombre que a una edad en la que los demás se retiran, creó la más formidable organización política del país, el partido que formó políticamente al presidente Fernández y todos los demás lideres y dirigentes que hoy encabezan los más importantes organismos de ese partido.
Por eso, bajo el mandato del partido y el liderazgo de Leonel (como le gusta decirle al pueblo), nos encaminamos a ganar ampliamente las elecciones congresionales y municipales de mayo próximo, el pueblo dominicano refrendará una vez al partido que desde el poder ha demostrado una incansable vocación de servicio, que ha modernizado al Estado, que ha hecho las reformas más importantes que demandaba el país, incluyendo la reforma constitucional, el gobierno que ha mantenido la estabilidad económica, que ha mejorado significativamente la educación, la salud, la agricultura, la relaciones internacionales, al partido que manejó con maestría una crisis que parecía nos arrasaría, un partido grande que no inventa, que sabe lo que quiere, en fin un partido que garantiza que bajo su control en el congreso no tiene cabida el hombre del maletín, donde no hay tiroteos, ni apagones intencionados, un partido donde los ayuntamientos que dirige son verdaderos ejemplos de nacionalización de los recursos, donde los recursos se invierten con criterio, en fin el 16 de mayo, tendremos la confirmación de la grandeza del PLD, y de la solidez del liderazgo del presidente Fernández.
2010-02-22 15:04:13