Mario Rivadulla
Martes 23,02,2010
Muy a punto que el Presidente Leonel Fernández, poco antes del inicio de la Cumbre del Grupo de Río que se celebra en Cancún, haya abordado de manera pública el tema de las drogas, calificándolo de verdadera tragedia y como la plaga del presente siglo. El mandatario cuantificó la cantidad de droga que se trafica anualmente en el mundo en la impresionante suma de 500 mil millones de dólares, lo que convierte esa actividad criminal en una de las más voluminosas y sin dudas, la que mayores márgenes de beneficio proporciona.
Lo hizo precisamente en un escenario muy propicio como es el México de nuestros días, sumido en la barbarie de una guerra sin cuartel de las autoridades contra los carteles de la droga y de éstos entre sí por el control del lucrativo negocio, que ha costado en los últimos dos años más de quince mil vidas, muchas de ellas asesinadas en condiciones de extrema crueldad. Y porque salvando las distancias, es hoy por hoy, uno de los principales problemas económicos, sociales y de seguridad ciudadana por los que atraviesa nuestro propio país, pero también de orden institucional y político.
Para nadie es secreto los numerosos, extendidos y poderosos tentáculos de que dispone el narcotráfico para agenciarse complicidades e impunidades a todos los niveles. Los ejemplos sobran . Basta recordar el penoso itinerario que marca la historia de Colombia en las últimas décadas y el cruento proceso por el que ahora transita el país azteca. Sin necesidad de ir tan lejos, son ya demasiado evidentes las garras que muestra en nuestro propio suelo.
República Dominicana acaba de entrar formalmente en campaña electoral. Es un proceso de suma importancia para el país por cuanto de él emergerán por los próximos seis años, tanto las autoridades encargadas de ejercer el poder municipal como los miembros del Congreso que asumirán la importante responsabilidad de discutir y aprobar o dejar sin efecto las leyes que conforman la base jurídica del Estado, casi ciento cincuenta nuevas y derogar un estimado de cuatrocientas que requiere tan solo la complementación de la nueva Constitución recién promulgada, aparte de las que puedan ir surgiendo en el camino. De igual modo, conocer todo lo relativo a las contratos y concesiones estatales y muchos otros asuntos de gran interés nacional que caen dentro de sus facultades.
¿Cómo no pensar que el narcotráfico de una u otra forma tratará de incidir en ese proceso, aportando recursos a favor de tales o más cuales candidatos?
El magistrado juez titular de la Junta Central Electoral, Eddy Olivares, quien ha mantenido una celosa vigilia en este sentido, advierte que el organismo no dispone de los mecanismos para impedir que dineros sucios provenientes de la droga, la corrupción o el crimen organizado puedan contaminar el proceso financiando las campañas de determinados aspirantes. Unicamente podrá actuar de manera reactiva frente a casos comprobados por autoridades competentes.
Su reiterada clarinada de alerta cuando solo estamos a pocas semanas del 16 de Mayo, resulta oportuna y exige que resuene fuerte en los oídos de las autoridades que tienen a su cargo la prevención y combate al narcotráfico y demás actividades criminales. Es de esperar que éstas cumplan cabalmente con esa función, por más que no han sido pocas las ocasiones en que miembros de los distintos cuerpos de investigación y orden público han aparecido arropándolas o vinculados directamente a las mismas.
Pero también, conveniente es recordarlo, es una responsabilidad compartida y que deben asumir, sin tibiezas ni complacencias, las dirigencias de los partidos políticos, de tal modo que pongan especial empeño en que elementos cuestionables o de dudosa moralidad no aparezcan en sus respectivas boletas.
Porque lo menos que necesitamos es que el narcotráfico y crimen organizado que han ido extendiéndose por todo el tejido social, llegue al punto de controlar el poder político en su propio beneficio, o peor aún, poniendo en riesgo la misma estabilidad institucional del país.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?
2010-02-24 14:58:27