Mario Rivadulla
El tema Trujillo ha sido y continuará siendo siempre de interés para los dominicanos. No es de balde que estuvo montado a horcajadas sobre las espaldas del país durante más de tres decenios. Pero por lo general, las historias que se han divulgado sobre el que durante tanto tiempo reclamó el apelativo de ?Jefe? por el poder omnímodo que ejerció sobre vidas, haciendas y el destino de este pueblo, han servido para recrear los horrores de su nefasto régimen.
Esto asi hasta hace poco, cuando el premio concedido a una obra novelizada sobre el personaje y su época salió a la luz pública de la pluma y las memorias recogidas por su nieta, que no bien disipado el humo de la controversia en torno a la misma y a la distinción que se le otorgó en base a los valores literarios que al margen de todo juicio de valor, le apreciaron los miembros del Jurado Calificador, se pone a circular otra, de corte mucho más polémico, ya bajo la firma de su hija Angela, alrededor de la cual ahora mismo está girando toda una intensa campaña, que le servirá de promoción, en diferentes espacios mediáticos.
¿Qué se persigue en el fondo con este último libro que lleva por título ?Trujillo, mi padre??
Obvio que el propósito de la hija no es solo presentar una imagen distinta y amable de su progenitor en su papel de tal, lo que a fin de cuentas resulta explicable. Pero los avances divulgados de la misma a través de la reproducción de algunos de sus capítulos y las mismas declaraciones de la autora y su hijo, quien le sirve de caja de resonancia en el empeño, muestra a todas luces que el objetivo perseguido es tratar de reivindicar la figura de Trujillo como gobernante. Presentarlo en una dimensión totalmente diferente a la que se ha proyectado hasta hoy a través de las obras testimoniales de quienes fueron sus opositores y los parientes de las víctimas de su régimen, tanto como las de escritores que han biografiado su figura y su accionar. Es sencillamente, absolverlo de sus culpas. Darnos la imagen de un patriota nacionalista obsedido tan solo por el noble deseo de servir a su país. Y pretender, ¡absurdo empeño en un hombre que concentró tanto poder!, que era ignorante y ajeno a los crímenes horrendos que matizaron su gobierno tiránico,cargando sobre otros la culpa de los mismos. Crear en fin, un elemento de grave distorsión al proclamar que Trujillo todavía vive en el sentimiento del pueblo dominicano.
Bien hizo el Vicepresidente Rafael Albuquerque, cuyo padre fue uno de los perseguidos de la época, en salir de inmediato al paso de tan infortunadas manifestaciones para dejar bien establecido que el sentimiento mayoritario de este pueblo es con mucho, de total repudio a lo que fue y representó Trujillo. A sus crímenes, que trascendieron las mismas fronteras del país para quitar la vida a sus opositores. A su política de brutal represión. A los apresamientos y torturas de opositores y disidentes. Al ominoso silenciamiento y sumisión a que fue sometido el país por sus métodos de terror y asfixiante opresión. A su codicioso afán de enriquecimiento.
Por más que sabido, necesario repetirlo una y otra vez hasta la fatiga. Hasta cansar la garganta de denunciar los horrores de su tiranía y fatigar los oídos de escuchar una y otra vez el relato de sus abusos, excesos y crueldades. Para que los que pasaron por tan duras experiencias y aún viven, no lo olviden ni por un instante y para que las nuevas generaciones a su vez, aprecien y preserven ese preciado bien que es la libertad que aún con todos los defectos y limitaciones que arrastramos en nuestro caso, siempre será un modo de vida mucho más digno que hacerlo bajo la humillante bota de quien, por más que se quiera, fue por encima de todo un brutal capataz de horca y cuchillo que no se detuvo ante ningún crimen para saciar sus apetitos de poder.
TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com? Jueves 24,02,10.
2010-02-26 14:30:06