Opiniones

EL TIRO RAPIDO DE LA SEMANA

Mario Rivadulla

Viernes 25,02,10

Durante su intervención en la Cumbre del llamado Grupo de Río celebrada a comienzos de semana en la ciudad turística yucateca de Cancún, el Presidente Leonel Fernández, dio tratamiento preferente dentro de su agenda expositiva al tema de Haití.

Una vez más, el mandatario dominicano se convirtió en el más ardoroso vocero de la causa haitiana, papel que ha desempeñado en los foros internacionales desde que arribó por primera vez al poder en 1996 y al que ha dado continuidad desde entonces.

Relator de siempre de las extremas precariedades en que se desenvuelve el pueblo haitiano y vocero de exigente reclamo de que la comunidad internacional comprometiese su voluntad política, recursos y esfuerzos en la recuperación del país vecino, recreó por nueva vez su postura en este encuentro de Jefes de Estado Latinoamericanos con el dramático endoso de la tragedia que ha abatido al vecino fronterizo por el paso del destructor terremoto. Sus estimaciones iniciales, según el Presidente René García Préval, arrojan un fúnebre balance de más de 300 mil muertos y por sobre un millón de personas sin hogar. Técnicos de las Naciones Unidas advierten se requerirá una inversión mínima de catorce mil millones de dólares para compensar los daños materiales sufridos.

Se lamentó Leonel Fernández ante sus homólogos participantes, que haya sido preciso un desastre de tal magnitud para que la comunidad internacional fijara su atención en Haití. Puso especial énfasis en que no decaiga ese interés y compromiso de ayuda, reiterando su planteamiento de que se cree una réplica a escala menor del ambicioso Plan Marshall puesto en práctica con notable éxito para la recuperación de la devastada economía europea al término de la Segunda Guerra Mundial, a fin de dar paso a la construcción de un nuevo Haití.

Tanto los inmediatos y generosos aportes del gobierno como del pueblo dominicano al pueblo haitiano han sido objeto de reconocimiento internacional, revirtiendo la torcida imagen del país de discrimen y hasta esclavismo proyectada con obvios asomos de exageración y hasta cierta dosis de perversidad, por algunos grupos interesados y personajes de funesta recordación. Lamentable que haya sido dentro del marco de tan dolorosas circunstancias.

Pero nuestra tarea y creemos que en eso el mandatario está mostrando visión a distancia, se extiende mucho más allá de esta misión de socorro para tomar una parte más activa en el proceso posterior de contribuir a hacer de Haití un Estado organizado y viable y una sociedad progresista, capaz de ofrecer a sus habitantes la posibilidad de una vida digna dentro de sus fronteras.

El tema es de la mayor importancia no solo para Haití sino para la República Dominicana. Un Haití en ruinas solo puede representar para nuestro país una constante, lógica, ilegal, desordenada y masiva oleada migratoria hacia este lado de la isla con toda las funestas consecuencias que son de prever, riesgo que por el contrario pudiera atenuarse de manera significativa con la creación de un nuevo Haití a partir de los ruinosos escombros presentes.

Así procede verlo echando el ojo a distancia. Y en ello hay que reconocer y aplaudir que el Presidente Fernández parece visualizarlo y estar actuando en consecuencia.

TELEDEBATE. Telefuturo, Canal 23. ?teledebate(a)hotmail.com?

2010-03-02 16:15:26