Opiniones

Problemas del pragmatismo político

Autor: Ramón Santana*

En una oportunidad un amigo me hizo saber que en una conversación con el Dr. Leonel Fernández Reyna antes de ser elegido Presidente de la Republica para el año 1996, el ciudadano Presidente le revelo la creencia de que quien se dedique a la política haría muy bien en estudiar filosofía porque esta ciencia consiste en el estudio de las ideas. A propósito de filosofía, creo oportuno analizar superficialmente la incidencia de la implementación del pragmatismo como línea de acción del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y sus gobiernos. En realidad el pragmatismo representa una tendencia filosófica contemporánea según la cual el único criterio de validez de cualquier teoría científica, ética o religiosa debe basarse en los efectos prácticos de la misma.

La derivación política del pragmatismo filosófico, como es natural, es el pragmatismo político, el cual se puede definir como que: «lo cierto es lo que funciona». Equivale a actuar haciendo lo que parece más adecuado de acuerdo a cómo se presentan las circunstancias de cada momento. Pero este mismo pragmatismo político, sin embargo, es también una ideología cuyos límites están en la dificultad para prever las consecuencias a largo plazo de nuestras realidades que no encajen en nuestra corta visión de las conveniencias momentáneas.

Cuando el Profesor Bosch fundó el PLD, lo hizo interpretando el proceso de liberación nacional fundamentalmente desde los puntos de vista político, social y económico. Sin embargo, los detractores de Bosch han querido siempre confundir con la especie de que él murió convencido de su condición de marxista, queriendo decir con esto que en consecuencia el partido era socialista o comunista. En realidad, Bosch encontró en el Marxismo el método correcto para el estudio de la sociedad y la historia (Materialismo Dialéctico e Histórico), más no la metodología para la conformación de un partido del proletariado, lo cual de ninguna manera lo inhabilitaba para ser un verdadero marxista.

En el año 2005, una de las conclusiones del VII Congreso ?Dr. Rafael Kasse Acta? trajo como consecuencia la eliminación del PLD de la liberación nacional como objetivo estratégico. En consecuencia, ¿se puede decir que el PLD obtuvo la liberación nacional para el pueblo dominicano? Realmente no sabemos cual es la respuesta de la alta dirigencia del PLD. Lo que si hemos oído son las siguientes declaraciones: ?Como ya no existe imperialismo no tiene sentido ser ni de izquierda ni de derecha pues vivimos en un mundo globalizado?. En pocas palabras la aplicación del pragmatismo político es lo correcto, lo cual evidentemente considero un error.

Es el pragmatismo político el que nos permite movernos en el espectro que va desde obtener los elogio de Fidel Castro hasta provocar el encono de Hugo Chávez Frías; de apoyar las iniciativas del ALBA como las de los USA; de presentar ante la comunidad internacional la mas radical posición ante los golpistas de Honduras para pasar a ser de los primeros en reconocer un gobierno elegido bajo esas mismas condiciones; de aceptar las intervenciones del FMI bajo ciertas circunstancias y rechazarlas en otras; de ser el mas fervoroso critico de la corrupción a dar la percepción de que no se es todo lo transparente que se debe ser; de ver en el transfuguismo una aberración política, a tomar la iniciativa en su promoción sabiendo que eso nos conduce al descrédito político; de criticar a la partidocracia a no hacer nada para eliminarla; de ver en Bosch el ideal y en Balaguer lo correctamente practicable; de promover la cultura de lo habilidoso y astuto en vez de promover sin contradicciones la de los buenos valores humanos y políticos; en fin el pragmatismo político aparentemente justifica todo y nunca mas serán necesarios los principios que nos dieron origen.

Recientemente en política internacional nuestro pragmatismo político esta dando connotaciones de enfrentar problemas serios que requieren de que tanto el PLD como sus gobiernos redefinan sus objetivos estratégicos. El desenvolvimiento del gobierno en las crisis de Honduras y del diferendum Colombia-Venezuela nos brinda en bandejas de plata la oportunidad y el momento preciso para meditar profundamente al respecto y enmendar las indefiniciones. Uribe y Lula, representando corrientes opuestas políticamente hablando, lo han hecho muy bien sin tener que plegarse al pragmatismo político y sin claudicar a sus principios. Estoy seguro que nosotros también podemos hacerlo.

*Ramón Santana- Es Especialista en Espectroscopía en Process Analytical Technology (PAT). Presidente del PLD en el Bronx, NY y Actual Miembro del CC 2005-2010 por Nueva York.

2010-03-11 18:38:22