Opiniones

EL TIRO RAPIDO

Mario Rivadulla

Jueves 11,03,10

Al Presidente de la Cámara Administrativa de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario, le asiste a nuestro juicio toda la razón cuando rechaza que la Cámara de Cuentas se aboque a una nueva auditoría del organismo en medio del proceso de organización de las elecciones del 16 de Mayo. El hecho de que haya otros magistrados que no hagan causa común con esa postura, no le resta validez.

No se trata en modo alguno de que la Junta no deba ser auditada como cualquier otro organismo público donde se reciben y manejan fondos del Estado. De hecho, ya la Cámara realizó una primera auditoría en la Junta con respecto a ejercicios anteriores, cuyos resultados aún no han sido dados a conocer.

Lo que se plantea y a nuestro criterio con sobrada lógica, es que a solo setenta días del proceso electoral más exigente que haya tenido el país y donde todos los esfuerzos de la Junta y su personal deben estar focalizados en la organización y correcta ejecución de los comicios, resulta improcedente involucrarla en una auditoría que por su amplitud y complejidad, necesariamente desviaría más de una vez la atención de los magistrados y del personal de la Junta. Esta, repetimos, tiene que concentrarse en hacer realidad la promesa de su presidente, Julio César Castaños Guzmán, de gerenciar las elecciones más inobjetables que haya tenido el país.

La Cámara de Cuentas ha evidenciado hasta el presente su firme voluntad de hacer un trabajo dedicado, no obstante la limitación de los recursos financieros, técnicos y humanos de que adolece. Esto así sobre todo, tomando en cuenta que está supuesta a auditar más de tres mil organismos gubernamentales e instituciones autónomas. Su presidenta, la Dra. Licelott Marte, es una mujer dotada de gran capacidad y experiencia política y administrativa y los restantes miembros son igualmente profesionales reconocidos.

De seguro que con un mínimo de reflexión habrán de entender y acoger las razones esgrimidas por el licenciado Rosario no para rechazar el que la Junta sea auditada, sino para seleccionar una fecha más propicia, una vez que se hayan celebrado las elecciones congresuales y municipales de mayo y completado el proceso posterior de computación.

No hay que olvidar que a diferencia de las elecciones generales, donde solo compiten los candidatos presidenciales y sus vices, en esta oportunidad son más de 3 mil 300 cargos los que están en disputa y muchos miles más los aspirantes de los diferentes partidos en lucha por ocuparlos, todo lo cual implica un enorme volumen de trabajo eficiente y transparente a tiempo completo, sin dilaciones ni distracciones, para lo cual restan apenas unas diez semanas.

Por consiguiente, todo lo que tienda a desviar la atención del proceso tanto de los magistrados como de su empleomanía, puede resultar perjudicial al montaje y desarrollo del proceso electoral. Y por más que se quiera, una auditoría por necesidad les quitaría parte de la atención y el tiempo que deben estar focalizados de manera absoluta en el evento del próximo 16 de Mayo.

En el mismo está comprometido no solo el prestigio de la Junta, sino la continuidad y fortalecimiento de la institucionalidad democrática, lo que debe ser del interés de todos.

TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. ?teledebate (a)hotmaiil.com?.

2010-03-12 15:32:59