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WASHINGTON, 15 feb (Xinhua) -- El plan del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para suministrar 500 millones de pruebas gratuitas de coronavirus a los estadounidenses fue muy elogiado, pero quienes sirven a los más vulnerables del país señalan que las pruebas debieron de haberse distribuido de forma más equitativa, de acuerdo con un informe de The Washington Post.
Alrededor de 64 millones de estadounidenses viven en hogares multigeneracionales, de acuerdo con los datos disponibles más recientes. Un número desproporcionado de estos son personas de color y muchas de ellas laboran en trabajos esenciales en ciudades y comunidades en las que la pandemia ha repercutido con mayor fuerza, añadió el informe.
Myron Quon, director ejecutivo de Servicios de Asesoría de Asiáticos del Pacífico, que sirve a la comunidad de inmigrantes de Los Ángeles, dijo que cuatro pruebas para familias de comunidades vulnerables "sencillamente son insuficientes".
La administración Biden dijo que presentó la oferta de cuatro pruebas por familia al analizar el número de pruebas disponibles para su distribución y dividirlo entre el número total de familias estadounidenses, el cual es de alrededor de 122 millones, de acuerdo con el informe.
De las más de 900.000 personas en Estados Unidos que han muerto por la COVID-19 desde el comienzo de la pandemia, los negros, los latinos y los nativos americanos representan la mayor parte, con tasas de mortalidad de entre 60 y 90 por ciento más altas que las de los blancos estadounidenses, de acuerdo con un análisis de defunciones por COVID-19 del Washington Post.