diariodominicano.com
WASHINGTON, 22 jun (Xinhua) -- El mayor peligro que enfrenta Estados Unidos hoy no proviene de China, sino de deslizarse hacia lo que el exsecretario de Trabajo estadounidense Robert Reich llamó "proto-fascismo" en un artículo reciente en el diario británico "The Guardian".
En el artículo de opinión publicado el domingo, Reich pidió a los estadounidenses "no demonizar a China" de manera que cree "una nueva paranoia" que desvíe aún más las prioridades de EE. UU., despierte el nativismo y la xenofobia, y lleve a un mayor gasto militar en lugar de a inversiones públicas en educación, infraestructura e investigación básica.
Washington, continuó, tiene en el período de posguerra un historial de culpar a otros por sus propios fracasos a la hora de abordar las crisis internas, siendo un caso notable la década de 1980, cuando Japón, un motor económico mundial, se vio enredado en el juego de culpas de Estados Unidos.
Se realizaron incontables audiencias en el Congreso sobre el "desafío" japonés a Estados Unidos y durante ese tiempo se publicaron numerosos "libros que demonizaban a Japón", dijo.
Algunos de ellos afirmaron que Japón ponía en peligro el estilo de vida estadounidense y "en última instancia, nuestras libertades", mientras otros aseguraron que "el creciente poder de Japón ponía a Estados Unidos en riesgo de caer presa de un orden mundial hostil japonés", aunque lo cierto es que no existía ningún complot por parte de ese país asiático, apuntó Reich.
En su opinión, tal imagen popular pero distorsionada de Japón hizo que Washington pasara por alto sus problemas sistemáticos en los sectores financiero, educativo y de infraestructura, algo perjudicial para la competitividad de Estados Unidos.