Internacional

Papa Francisco pide impulsar una educación que fomente la apertura a Dios

diariodominicano.com

Redacción ACI Prensa

Vaticano, 16 de diciembre de 2020.- El Papa Francisco recordó que «la educación es un acto de esperanza» y alentó a promover «un nuevo tipo de educación que permita superar la actual globalizacio?n de la indiferencia y la cultura del descarte» que son «dos grandes males de nuestra cultura» y que fomente «la trascendencia de la persona humana» y la «apertura a Dios».

Así lo indicó el Santo Padre este 16 de diciembre a través de un video mensaje con ocasión del lanzamiento de la «misión 4.7 y del pacto global de la educación».

En el video, el Pontífice reconoció que «este ha sido un an?o extraordinario de sufrimiento por la pandemia de COVID-19; un an?o de aislamiento obligado y exclusio?n, de angustia y crisis espirituales y de no pocas muertes, y de una crisis educativa sin precedentes».

«Ma?s de mil millones de nin?os han enfrentado interrupciones en su educacio?n. Cientos de millones de nin?os se han quedado atra?s en las oportunidades de desarrollo social y cognitivo. Y en muchos lugares, las crisis biolo?gica, psi?quica y econo?mica han empeorado mucho por las crisis poli?ticas y sociales aparejadas», advirtió el Papa

Por ello, el Santo Padre alentó a los jóvenes líderes y a los educadores a continuar a trabajar a favor de»una nueva educacio?n que fomente la trascendencia de la persona humana, el desarrollo humano integral y sostenible, el dialogo intercultural y religioso, la salvaguardia del planeta, los encuentros por la paz y la apertura a Dios».

A continuación, el texto completo del video mensaje del Papa Francisco:

Sen?oras y sen?ores:

La educacio?n es siempre un acto de esperanza que, desde el presente, mira al futuro. No existe la educacio?n esta?tica. La reunio?n de hoy en la Casina Pi?o IV es un acto de esperanza y solidaridad generacional, de esperanza y solidaridad intergeneracional. Los jo?venes li?deres y los educadores globales se esta?n reuniendo desde todas partes del mundo para promover un nuevo tipo de educacio?n, que permita superar la actual globalizacio?n de la indiferencia y la cultura del descarte. Dos grandes males de nuestra cultura, la indiferencia y el descarte.

Este ha sido un an?o extraordinario de sufrimiento por la pandemia de COVID-19; un an?o de aislamiento obligado y exclusio?n, de angustia y crisis espirituales y de no pocas muertes, y de una crisis educativa sin precedentes. Ma?s de mil millones de nin?os han enfrentado interrupciones en su educacio?n. Cientos de millones de nin?os se han quedado atra?s en las oportunidades de desarrollo social y cognitivo. Y en muchos lugares, las crisis biolo?gica, psi?quica y econo?mica han empeorado mucho por las crisis poli?ticas y sociales aparejadas.

Ustedes se han reunido hoy en un acto de esperanza; un acto de esperanza para que los impulsos de odio, divisiones e ignorancia puedan y sean superados a trave?s de una nueva buena onda, digamos asi?, una nueva buena onda de oportunidades educativas basadas en la justicia social y en el amor mutuo, un nuevo pacto global para la educacio?n lanzado ya en octubre con alguno de los presentes. Ante todo, les agradezco por reunirse hoy para hacer crecer nuestras esperanzas y planes compartidos en una nueva educacio?n que fomente la trascendencia de la persona humana, el desarrollo humano integral y sostenible, el dialogo intercultural y religioso, la salvaguardia del planeta, los encuentros por la paz y la apertura a Dios.

Las Naciones Unidas ofrecen una oportunidad u?nica para que los gobiernos y la sociedad civil del mundo se unan tanto en la esperanza como en la accio?n por una nueva educacio?n. Cito con gusto el mensaje de reconocimiento de san Pablo VI a las Naciones Unidas, dice asi?: «Vosotros habe?is cumplido, sen?ores, y esta?is cumpliendo una gran obra: Ensen?ar a los hombres la paz. Las Naciones Unidas son la gran escuela donde se recibe esta educacio?n». La Constitucio?n de la UNESCO, adoptada en 1945 al final de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, reconocio? que «puesto que las guerras nacen en lamente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz». Hace setenta y cinco an?os que los fundadores de la UNESCO pidieron «asegurar a todos el pleno e igual acceso a la educacio?n, la posibilidad de investigar libremente la verdad objetiva y el libre intercambio de ideas y conocimientos… a fin de que los pueblos se comprendan mejor entre si? y adquieran un conocimiento ma?s preciso y verdadero de sus respectivas vidas» (Prea?mbulo).

En nuestro tiempo, en el que el pacto educativo mundial se ha quebrado, veo con satisfaccio?n que los gobiernos se han comprometido nuevamente a poner en pra?ctica estas ideas mediante la adopcio?n de la Agenda 2030 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, en sinergia con el pacto global sobre la educacio?n.

En el corazo?n de los Objetivos de Desarrollo Sostenible esta? el reconocimiento de que la educacio?n de calidad para todos es una base necesaria para proteger nuestro hogar comu?n y fomentar la fraternidad humana. Tal como el pacto global para la educacio?n, asi? tambie?n fundamentalmente, el ODS 4 compromete a todos los gobiernos a «garantizar una educacio?n inclusiva, equitativa y de calidad, como asimismo promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida, y esto para todos».

El pacto global para la educacio?n y la misio?n 4.7 trabajara?n juntos por la civilizacio?n del amor, la belleza y la unidad. Permi?tanme decirles que espero que ustedes sean los poetas de una nueva belleza humana, una nueva belleza fraterna y amigable, como de la salvaguardia de la tierra que pisamos. No se olviden de los ancianos y de los abuelos portadores de los valores humanos ma?s decisivos. Gracias por lo que hacen y, por favor, no se olviden de rezar por mi?. Gracias.

2020-12-16 12:24:45