Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@gfrmedia.com
«Nos fijamos en la calidad del crédito, no en precios», dijo Hitchcock. (Archivo).Standard & Poor?s (S&P) indicó ayer que «los ajustes reales» puestos en vigor por el Gobierno para sanear sus finanzas, la reforma al principal plan de pensiones de Puerto Rico y provisiones legales «inusuales» que conceden prioridad a los bonistas fueron las tres razones principales para reiterar que la Isla continúa siendo un emisor con capacidad de repago adecuada y por ende, todavía mantiene una clasificación en grado de inversión.
La casa evaluadora dijo además que si el déficit presupuestario de este año fiscal se excede del 8% de los recaudos o si el Gobierno no logra colocar la emisión de bonos de la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (Cofina), podría proceder con una degradación del crédito del Gobierno central. Ello, según el analista David Hitchcock, podría suceder en cualquier momento desde ahora hasta marzo del 2015.
Ayer, Hitchcock y otros analistas de SP que siguen el crédito de Puerto Rico, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) dedicaron una hora a hablar de los riesgos que encara la Isla, así como de las circunstancias que podrían servir para agravar o mejorar su posición crediticia.
A diferencia de otras conferencias telefónicas donde los temas principales se centraban en torno a la actividad económica o la tendencia en recaudos, las preguntas repetidas de la comunidad inversora giraban en torno a la liquidez que posee Puerto Rico, cuánto recuperarían los bonistas en caso de un impago y acerca del alcance de las opiniones legales que ha publicado Puerto Rico en torno a Cofina. El Banco Gubernamental de Fomento (BGF) publicó la semana pasada, las opiniones legales del secretario de Justicia y de bufetes que gestionan los bonos Cofina, a petición de los inversionistas. En esencia, estas opiniones concluyen que antes de que el Fondo General pueda ver un centavo de lo que aportan los consumidores con el Impuesto a la Venta y Uso (IVU), hay que pagar a los bonistas.
A finales de octubre, S&P reafirmó su lectura de Puerto Rico, unos seis meses después de que la casa acreditadora asignó el rango BBB- a las obligaciones generales o GOs. Entonces, indicó que la perspectiva era negativa. Por lo general, al presentarse una perspectiva negativa, la casa acreditadora tiene unos dos años para determinar si reafirma o modifica su opinión del emisor.
«Nos fijamos en la calidad del crédito, no en precios», dijo Hitchcock cuando alguien le preguntó por qué razón Puerto Rico continuaba siendo grado de inversión cuando sus precios son comparables a aquellos de emisores que se encuentran ocho niveles más abajo en la escalera de grados crediticios.
El Nuevo Dia
2013-11-06 12:55:00