Bangkok, 9 dic (PL) La primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, convocó hoy a elecciones anticipadas en un intento por calmar una crisis de gobernabilidad, en cuyo centro se halla la oposición que mantiene un despliegue callejero de casi 140 mil personas en esta capital.
Durante más de un mes, el Gobierno de Shinawatra se ha enfrentado a continúas protestas públicas que han incluido asaltos a instalaciones estatales y que solo vivió una tregua para celebrar el cumpleaños 86 del rey.
El anuncio de comicios adelantados no satisfizo a la oposición que, en una medida de fuerza, retiró a todos sus representantes del Parlamento y continúa llamando a la desobediencia civil.
Los enemigos de la Primera Ministra alegan que pretenden eliminar toda influencia del exjefe de Gobierno Thaksin Shinawatra, hermano de la gobernante, derrocado hace siete años por militares leales a la realeza y que ahora vive en el exilio en Dubai.
Las primeras demostraciones contra el Gobierno se orientaron a condenar una ley de amnistía para permitir el regreso de Thaksin, pero que nunca llegó a aprobarse.
Declinar aquella legislación tal vez hubiera calmado a los opositores, aunque es evidente que ellos van mucho más allá.
La jefa de Gobierno declaró que se consideraba una seguidora del ideario de su hermano, pretexto esgrimido por sus detractores para apoyarse en la violencia, en tanto que nunca han obtenido mayoría en ejercicios comiciales.
Según el director del Instituto de Estudios de Seguridad Internacional, Thitinan Pongsudhirak, la oposición no quiere ir a un concurso electoral, pues reconoce que tiene todas las de perder.
Hasta ahora los partidarios del Gobierno no han salido a enfrentar a sus enemigos, pero se vaticina que en breve lo harán y de hacerlo convertirán a la capital en campo de batalla de imprevisibles consecuencias.
2013-12-09 20:06:53