Moscú, 26 feb (PL) El canciller ruso, Serguei Lavrov, demandó hoy de la Organización de Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) una condena contra el incremento de ideas nacionalistas y neonazis en el oeste de Ucrania.
Un comunicado tras una reunión de Lavrov con el secretario general de la OSCE, Lamberto Zannier, alerta contra los llamamientos de los nacionalistas a proscribir el idioma ruso y convertir a los ruso parlantes en «no ciudadanos».
Previene, asimismo, contra los intentos de limitar la libertad de expresión y prohibir los partidos que el comunicado texto denomina como incómodos.
Deja constancia la nota de que los interlocutores indicaron la importancia de conseguir una estimación objetiva e imparcial de la situación en territorio ucraniano.
Coincidieron en que toda asistencia, incluida la de la OSCE, debe efectuarse tras una solicitud de autoridades legítimas ucranianas.
Al reiniciar sus sesiones tras la ocupación de la sede parlamentaria de Kiev por elementos ultranacionalistas armados, una de las primeras medidas que aprobó la cámara legislativa el domingo último fue la abolición de la ley de 2012 sobre política lingüística.
Propuesta por el depuesto presidente Víktor Yanukóvich y respaldada por el entonces mayoritario Partido de las Regiones, la norma establecía dos idiomas oficiales en zonas donde las minorías étnicas superan el 10 por ciento de la población.
El promedio de ruso parlantes en Ucrania ronda el 30 por ciento y en territorios como Crimea y Donest se aproxima al 75 por ciento, según el censo poblacional de 2001.
Sin gobierno constituido aún y sin ministro de Relaciones Exteriores, la Cancillería ucraniana emitió hoy una declaración, por su parte, en la que responde que las afirmaciones de Moscú sobre amenazas a los derechos civiles de las minorías étnicas no están basadas en hechos probados.
Añade que tampoco corresponden a la realidad las acusaciones sobre métodos terroristas de represión de los disidentes y la difusión de la ideología neonazi por parte de fuerzas políticas que recibieron el apoyo de la mayoría en las elecciones parlamentarias de 2012.
Kiev indica en el comunicado que considera muy importante la declaración del canciller ruso que calificó de inadmisible la injerencia en asuntos ucranianos.
Subraya el documento que Ucrania está interesada en que la comunidad internacional apoye sus esfuerzos destinados a garantizar la estabilidad económica y prevenir el riesgo de perder su integridad territorial y soberanía.
Igualmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania declinó las dudas sobre la legitimidad de las acciones del Parlamento expresadas por autoridades rusas, y rechazó las denuncias sobre el incumplimiento del acuerdo anticrisis del 21 de febrero de 2014.
Kiev reitera que después de la formación de un nuevo Gobierno, Ucrania podrá retomar un amplio diálogo con Rusia.
2014-02-26 19:45:43