Moscú, 12 mar (PL) El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, intercambió hoy opiniones con el secretario general del Consejo de Europa, Thorbjon Jagland, sobre los mecanismos bilaterales para coadyuvar a una normalización de la situación en Ucrania.
De acuerdo con la Cancillería, Jagland expresó la intención de la organización de contribuir con un aporte constructivo a una solución de la crisis en ese país, agudizada tras el golpe de Estado anticonstitucional, la toma armada del poder y la destitución del presidente Víktor Yanukóvich, que ahondaron la polarización de Ucrania.
Rusia, por su parte, reiteró a sus socios occidentales, y en particular a los miembros del Grupo de los Ocho (G-8), cuya presidencia recae en Moscú, propuestas concretas de cara a una normalización de la situación, el establecimiento de la paz y a un acuerdo de unidad nacional entre los ucranianos.
Sin embargo, para Moscú es indispensable que se retome el acuerdo del 21 de febrero pasado suscrito entre el presidente Yanukóvich y los líderes de la oposición, que usurparon el poder con ayuda de las fuerzas de extrema derecha y neofascistas, en franco desconocimiento de esa avenencia, sostuvo Lavrov.
Durante una conversación telefónica celebrada la víspera con el secretario norteamericano de Estado, Jonh Kerry, Lavrov insistió en que deben tomarse en consideración los intereses de todos los ucranianos y de las regiones en la búsqueda de una salida a la crisis, e invocó, en ese caso, el derecho de Crimea a la autodeterminación.
La declaración de independencia de esa península proclamada ayer en una sesión extraordinaria por el Parlamento crimeo, como paso previo a la celebración de un referéndum, ha exacerbado la tirantez de Estados Unidos y aliados occidentales con Rusia, a la que culpan de los ánimos separatistas en el este y sur de Ucrania, tras el golpe de Estado y la ola de violencia, silenciada por Occidente.
Moscú dejó en claro en repetidas ocasiones que no es parte de la crisis, agudizada por la toma armada del poder y las acciones violentas de sectores neofascistas, y exhortó a Occidente a analizar con objetividad y sin dobles raseros la legitimidad de las nuevas autoridades impuestas en Kiev bajo su tutela y amparo.
La Unión Europea y sus estructuras paralelas ejecutivas reiteraron este miércoles sus amenazas de adoptar represalias adicionales contra Rusia en caso de persistir en su negativa de dialogar con el gobierno de Kiev, al que no reconoce como interlocutor legítimo.
Sin detallar cuáles serían las sanciones, un comunicado de la Comisión Europea señala que se pondrán en marcha otras medidas además de la suspensión de las negociaciones en torno a la cuestión de visado, la firma de un nuevo acuerdo biletaral, congelado hace más de un lustro por Bruselas, y la congelación de los preparativos de la cumbre del G-8 en Sochi.
Mientras tanto, la Procuraduría de Ucrania presentó una demanda contra la decisión de los parlamentos de Crimea y de Sebastopol de aprobar una declaración de independencia de esos territorios.
El primer ministro ucraniano, Vitali Yarema, anunció, por su parte, que se decretó este miércoles estado de máxima alerta al Ejército, con maniobras en todo el país, pese a que el autodesignado titular de la Suprema Rada (Parlamento), Alexander Turchinov, descartó acciones militares contra Crimea y regiones rebeldes.
2014-03-12 17:50:10